El cierre de las fronteras y la prohibición de vuelos, sin aviso anticipado, dejó "indefensos" a ecuatorianos fuera del país, "con el riesgo no solo de enfermar y morir". Así lo considera Jaime Freire, uno de los compatriotas que permanecen en Brasil, a la espera de que el Gobierno Nacional les dé las facilidades para volver, mientras dura la emergencia por coronavirus.















