La restricción de movilidad en el territorio ecuatoriano, que rige desde este martes para evitar la propagación del coronavirus, generó que en varias ciudades sus terminales terrestres cierren y que menos unidades de buses de transporte urbano salgan a recorrer las calles.

En Santo Domingo, este martes se suspendió la movilidad de buses, taxis y vehículos particulares las 24 horas durante los próximos diez días. Esta medida se resolvió en el Comité de Operaciones Emergentes Provincial y contradice el anuncio del vicepresidente de la República, Otto Sonnenholzner, quien garantizó la circulación de las unidades de transporte público.

“No se puede parar el transporte público interno de las ciudades porque se necesita que quienes trabajan en recolección de basura, instituciones médicas, agricultores puedan movilizarse”, expresó ayer el vicepresidente.

En horas de la mañana, transportistas de buses urbanos en Santo Domingo suspendieron la circulación, pues reclamaban que el cabildo no había cumplido con la desinfección de sus unidades.

Publicidad

Jonathan Zapata, jefe administrativo y logístico de la Policía Nacional, indicó que los únicos vehículos a los que se les permitirá circular libremente son los destinados al abastecimiento de mercados, supermercados y ambulancias.

Desde la mañana, calles céntricas de esta ciudad fueron cerradas con vallas y cintas para evitar aglomeraciones. La terminal terrestre fue cerrada ayer y no hubo venta de boletos.

En Quevedo, Los Ríos, cerca de 1200 unidades de taxis son desinfectadas cada tres horas. Este martes, el 50 % de los buses urbanos laboró hasta las 11:00, para acogerse a las tareas de desinfección.

Las terminales terrestres de Cuenca y Manta no atendieron este martes. En la ciudad manabita, el servicio de transporte urbano tampoco circuló.

En Machala, el movimiento de los pasajeros en la terminal terrestre se redujo a un 20% luego de medidas gubernamentales.

En Chone (Manabí) está suspendido el servicio de transporte público local, intercantonal e interprovincial por considerarlos espacios de alto riesgo para contagio, según Carlos Chinga, administrador de la terminal terrestre de ese cantón.

Publicidad

Buses de transporte interprovincial no ingresaron este martes a al terminal terrestre de Esmeraldas. Usuarios que debían movilizarse a otras ciudades no consiguieron pasajes. Por ejemplo, Marcela Sornoza no obtuvo pasaje para viajar a La Concordia (Santo Domingo de los Tsáchilas).

Este martes, la transportación intercantonal laboró solo con ventas de pasajes, con excepción de las encomiendas, señaló Galo Cabezas, gerente de la operadora La Costeñita.

La transportación urbana de Las Palmas y Alonso de Illescas, al igual que los taxis de servicio particular, cubrió rutas y frecuencias, pero con pocos pasajeros.

La terminal terrestre de Ingahúrco, en Ambato, estuvo cerrada al público.

En Loja, los buses de transportación urbana redujeron su número de unidades en el 25 % para circular. En la terminal terrestre no se vendieron boletos para ningún destino.

Desde las 05:00 de este martes, en Quito se restringió la circulación total de autos y buses particulares: motos, bicicletas, trolebús, Ecovía y Metrovía.

Allí rige la suspensión del uso de espacios públicos, como aceras, calles, parques, puentes peatonales y pasajes, excepto para quienes adquieran alimentos y medicinas.

Las terminales terrestres capitalinas cerraron.

En Santa Elena, el alcalde Otto Vera dispuso este martes el envío de camiones y logística para restringir las vías de ingreso desde Guayas y Manabí. (I)