Los carros alegóricos y las comparsas llenaron ayer el Centro Histórico de Cuenca con el desfile A la voz del carnaval todo Cuenca se levanta. Y hubo de todo: baile, espuma, maicena y, sobre todo, alegría. Las danzas fueron lo que más llamó la atención de los miles de asistentes que se dieron cita a la ruta de la calle Simón Bolívar entre San Blas y San Sebastián.