El año que fenece ha sido de transición en los 224 municipios del Ecuador. Un año de esperanza de mejores días. Han transcurrido más de seis meses del cambio de autoridades y esa expectativa ha empezado a convertirse en realidad. O en desengaño.

Pero más allá de la obra física o social que las diversas administraciones seccionales puedan realizar, las ciudades, grandes y pequeñas, tienen una preocupación común y que exige acción conjunta: la seguridad ciudadana.

De qué valen parques, de qué valen zonas turísticas, de qué vale cualquier obra de magnitud si todos tenemos miedo de salir de nuestras casas, miedo a que en cualquier espacio público nos asalten; miedo a recibir una bala perdida. En Guayaquil, Quevedo, Portoviejo, Quito u otras ciudades, los ciudadanos expresan ese temor. Es el comentario obligado.

La tecnología ha permitido que muchos de los delitos se viralicen y todos vean cómo los delincuentes atacan a mansalva en calles, restaurantes, comercios. La Policía y actores de la justicia reconocen también que el narcotráfico y el microtráfico extienden sus garras sin cesar. Y con esto, las disputas por espacios hacen que las cifras de muertes violentas hayan subido. Así, en la zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón), hasta la segunda semana de diciembre se registran 264 asesinatos, un 32 por ciento más que el año pasado. Los Ríos ya rebasó los cien asesinatos, por encima de los 85 del 2019. En todo el país van 1087 crímenes.

Esto obliga a que las administraciones municipales se unan a la Policía, Fiscalía, Judicatura y el Gobierno central y redireccionen su tarea. Un paso importante se ha dado en Guayaquil, donde la Alcaldía y el Gobierno han puesto en marcha el plan Más Seguridad. El cabildo ha destinado ocho millones de dólares para ello, en un año en que la ciudad festeja su bicentenario de independencia.

La inseguridad es el problema mayor en el país y los alcaldes deben dar la cara. No es de su competencia directa, pero la realidad así lo exige. Por su parte, la Policía y el Ministerio del Interior deben entregar las cifras y ampliar su acción. (O)