El expresidente brasileño (2003-2010), Luiz Inácio Lula da Silva, decidió no aceptar la libertad condicional y afirmó que la cambiaba por su dignidad.

El exmandatario, quien cumple una condena por corrupción desde abril de 2018, rechazó la opción ofrecido por los fiscales de salir en una carta pública. En ella Lula afirmó que no podía aceptar su condena por ser un proceso ilegítimo. 

El juicio de Lula fue parte del caso Lava Jato (Lavado de Autos), la mayor operación contra la corrupción en Brasil, llevada adelante por el entonces juez Sérgio Moro -hoy ministro de justicia del Gobierno de Jair Bolsonaro-. 

Moro lo condenó por la acusación de recibir un lujoso apartamento de la constructora OAS a cambio de beneficios contractuales con la petrolera estatal Petrobras.

"Ante las arbitrariedades cometidas por los fiscales y por Sérgio Moro le corresponde ahora al Tribunal Supremo corregir lo que está equivocado para que se haga justicia independiente e imparcial. Como es debido a todo ciudadano", dijo el exmandatario en su carta. (I)