“Vea cómo me mantengo. A pesar de mis 65 años me siento joven, con energía y saludable. Eso es porque antes consumíamos coladitas de haba, cebada, maíz, arveja, cauca, así como la máchica y la quinua, que son alimentos de nuestros antepasados”, dice María Martina Chuncha de la comunidad Ambatillo Alto. Ella vende las tradicionales harinas hechas a base de estos granos andinos.
















