(Actualizado a las 12:45)

El presentador mexicano Jorge Ramos de la cadena estadounidense de televisión en español Univisión dijo este martes que fue deportado de Venezuela junto a su equipo de colaboradores, tras ser detenido temporalmente por el gobierno después de una polémica entrevista al presidente Nicolás Maduro.

El periodista fue detenido dentro del Palacio de Miraflores, donde acudió el lunes para entrevistar al mandatario. Ramos dijo a la cadena que tras un par de horas fue liberado pero sus equipos fueron decomisados y exige el regreso del material grabado.

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Junto con siete de sus colaboradores, Ramos partió temprano de un hotel del este de Caracas escoltado por agentes del servicio de inteligencia rumbo al aeropuerto internacional Simón Bolívar, al que llegó poco después, para partir en torno al mediodía, según dijeron testigos a Reuters.

"No nos dieron razón", sobre las causas de la deportación, dijo Ramos a periodistas al llegar a la terminal, que sirve a Caracas. "Solo nos dijeron ayer en la noche que habíamos sido expulsados del país", agregó.

El incidente ocurre en momentos en que Maduro está bajo fuerte presión internacional luego de que el Congreso lo declarara usurpador del cargo en enero por ser reelegido en cuestionados comicios.

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Ramos dijo en una entrevista con el canal mexicano Televisa que el gobernante se molestó por mostrarle fuertes imágenes de lo que ocurre en el país.

Estas son las imágenes que ⁦@jorgeramosnews⁩ le mostró a Nicolás Maduro y que provocaron que Maduro se levantara de la entrevista,⁩ que retuvieran al equipo de Univision y que confiscaran su trabajo. Esto es lo que Maduro no quiere que vea el mundo. pic.twitter.com/UfSZ3lr5Jm

"Dentro de la burbuja del Palacio de Miraflores es todopoderoso (...) y vive en esa burbuja en la que cree que solo ellos tienen la verdad y el poder, pero apenas sale de Miraflores ya hay clara señal de que el apoyo popular que tenía (el expresidente) Hugo Chávez se ha resquebrajado", afirmó.

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El Ministerio de Comunicación no respondió a un pedido de comentarios hecho por Reuters.

Aunque no se refirió directamente al episodio, el ministro de Comunicación de Venezuela Jorge Rodríguez dijo el lunes por Twitter que muchos periodistas pasaron por Miraflores e hicieron su trabajo sin problemas y escribió: "No nos prestamos a shows baratos".

Los comunicadores esperan que les devuelvan cámaras, tarjetas de video y celulares, señaló Ramos.

 

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Ramos, que ya protagonizó un desencuentro verbal con el presidente Donald Trump en el pasado, contó que Rodríguez les dijo durante la entrevista que ella no estaba autorizada.

"Desde luego esta es una violación total a la libertad de expresión, una violación a los derechos humanos; ellos creen que la entrevista es de ellos, no de nosotros", prosiguió Ramos en una declaración a través de Univisión.

El Departamento de Estado informó que había recibido la notificación de que Ramos y su equipo estaban detenidos contra su voluntad en el palacio de Miraflores.

"Insistimos en su liberación inmediata; el mundo está mirando", dijo en su cuenta de Twitter el Departamento de Estado.

Guaidó también rechazó episodio en un mensaje de Twitter.

Condenamos los actos violentos del usurpador con el periodista @jorgeramosnews y su equipo de Univisión.

"Condenamos los actos violentos del usurpador con el periodista @jorgeramosnews y su equipo de Univisión. El desespero del usurpador es cada día más evidente, no pudo responder a sus preguntas", escribió Guaidó.

El senador republicano Marco Rubio, un portaestandarte en Estados Unidos de la oposición venezolana, repudió el hecho en Twitter diciendo que "esto es un régimen arrogante que se siente invulnerable y ahora actúa con total impunidad".

Por su parte, la cancillería mexicana dijo en un comunicado que presentó "su protesta y preocupación" al gobierno venezolano por lo ocurrido.

"Asimismo, se ha solicitado se restituyan equipo y materiales a Jorge Ramos y a sus colaboradores", dijo.

En tanto, la presidenta de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), María Elvira Domínguez, dijo que la acción contra Ramos "equivale a un secuestro". (I)