Diputados cubanos aprobaron el sábado un proyecto de reforma a la Constitución que deberá ir a referéndum y algunos de cuyos articulados levantaron meses de debates de temas sociales internos entre los ciudadanos.

El proyecto que los cubanos votarán en febrero tiene reincorporada la aspiración de una sociedad comunista -- eliminado en un borrador previo--, el reconocimiento de la propiedad privada y la doble nacionalidad, la inclusión de derechos sociales y la legalización de las cooperativas en todas los sectores como formas de producción.

Pero dejará intacto el papel del Partido Comunista de Cuba (PCC) como único y dirigente de la sociedad, al tiempo que creará la figura de un primer ministro y gobernadores para las provincias.

Los 600 legisladores de la Asamblea Nacional del Poder Popular, encabezados por el presidente Miguel Díaz-Canel y el su antecesor Raúl Castro aceptaron el texto que una comisión les presentó luego de recolectar las opiniones de la población a partir de miles de reuniones que se llevaron a cabo en centros de estudio, trabajo o en organizaciones vecinales.

Publicidad

Castro lidera además la comisión redactora y el Partido Comunista en la isla.

El proceso reformará una Constitución de 1976 que tenía una fuerte influencia soviética y la prevalencia absoluta de un estado centralista, pero que había quedado rebasada por las transformaciones que sufrió el país a lo largo de los últimos años, sobre todo en la última década con los resultados de la reforma aperturista impulsada por Castro para fomentar una mayor eficiencia económica.

El secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, informó el viernes que en la consulta popular previa hubo 133.000 reuniones en las cuales se realizaron 700.000 propuestas de modificaciones o eliminaciones de los artículos de carta magna.

A partir de allí la comisión redactora hizo 760 cambios y unos 134 artículos fueron modificados, indicó Acosta. El nuevo proyecto tendrá 229 artículos divididos en 24 capítulos.

Los temas polémicos

Uno de los temas más polémicos fue un párrafo que eliminaba el matrimonio como la institución entre un hombre y una mujer -y manifestaba que era entre dos personas-, abriendo una puerta explícita a la posibilidad del matrimonio igualitario, según lo manifestaran los activistas de la comunidad LGTB, encabezadas por la diputada y sexóloga Mariela Castro, hija del ex presidente.

Sin embargo, debido a las duras críticas de la población y a una inusual campaña de las iglesias, sobre todo evangélicas, ahora se modificará el lenguaje hablando de “cónyuges” para dejar que sea el Código de Familia y no la constitución, el que defina el carácter de la unión. (I)