Los venezolanos recibieron con desconcierto y temores el paquete de medidas anunciado por el presidente Nicolás Maduro para hacer frente a la crisis económica y social que sigue agravándose ante el vertiginoso avance de la hiperinflación que según el FMI se proyecta para un millón por ciento este año.

La decisión de Maduro de llevar próximamente la gasolina a precios internacionales, imponer un subsidio al combustible para una parte de la población beneficiaria de un carné estatal, fue la medida más rechazada por la población.

“Eso es una arbitrariedad grandísima que los que no tenemos el carné de la patria nos cobre la gasolina a precios internacionales si no tenemos ni para comer”, dijo León, un conductor, mientras aguardaba para llenar el tanque de gasolina de su pequeño carro.

Opositores han señalado al Gobierno de utilizar el “carné de la patria” para imponer un control político. En tanto, Maduro indica que es una medida para combatir el contrabando de combustible que le genera pérdidas al Estado. (I)