Una nueva y hermosa experiencia. Eso es lo que está sintiendo Shirma Guayasamín con sus últimos trabajos. Son más de veinte obras, cada una más singular que otra. Los materiales sencillos y que para muchos no significan mayor cosa, en las manos de esta prodigiosa artista, esos pequeños elementos alcanzan valores significativos.

Shirma está contenta. Y si es por ella, no tiene problema para darle los detalles de cada uno de sus trabajos. Sus ojos se iluminan cuando habla de sus ‘hijas’, esas obras que fueron apareciendo poco a poco para, después de más de un año, darle forma a la exposición Floraciones singulares.

Es poco y mucho, al mismo tiempo, lo que se puede adelantar del conjunto de las obras. Son piezas singulares muy escasas en las galerías de arte. Distintas por sus formas y los materiales con los que están elaboradas. Cuando alguien se acerca a mirarlas, vienen las interpretaciones: ¿Este es un sol, es un coral, es un mangle? ¿Y de qué está hecho? ¡Qué hermoso está! Y, allí, Shirma comienza su explicación. Esta obra, por ejemplo, se llama Lunaria y me gusta mucho. Son hojitas de las monedas del papa y esas monedas se llaman lunarias; ¡qué lindo nombre! ¿Dime que no es lindo?, dice.

Shirma confiesa que lo suyo en estos momentos es una transición entre sus trabajos en metal a la utilización de otros materiales más livianos.

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Reconoce que trabajar en hierro es duro, pero que es algo que a la artista le gusta mucho y se siente muy cómoda en esa línea. La utilización de estos otros materiales la ha sorprendido gratamente porque, igual, permiten inspirarse, adentrarse en un espíritu de innovación, navegar en los recuerdos y dejar en cada obra su pasión por las figuras.

 

¿Recuerdos?. Claro, como la obra trabajada con mangueras de plástico, esos conductos de oxígeno que utilizaba su madre, Luce DePeron, para enfrentar el problema del enfisema que le complicaba su existencia. Entonces, Shirma dice que esa obra tiene que ver con eso de aferrarse a la vida, tal como lo hacía su madre.

En esa línea sublime y sentimental está un trabajo con representaciones de plumas, esas plumas que veía caer del cielo una amiga suya desde que perdió a su hija adolescente y que no podía resignarse a que algo así haya ocurrido. A su amiga, Shirma le rinde homenaje de condolencia, pide consuelo y paz con una hermosa obra sutil, minuciosa y transparente.

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Shirma está buscando transparencias. Y para ello, los materiales que utiliza son diferentes: acrílicos, traslúcidos, plástico, silicona, entre otros, pero todos frágiles, moldeables y que impresionan a los visitantes.

Para asistir a la exposición, Shirma hace una recomendación: ir con la mente abierta y dispuesta a sorprenderse.

La exposición se abrirá mañana, a las 11:00, en la galería ECX, en el Paseo San Francisco, en Cumbayá, en las afueras de la capital. La muestra permanecerá abierta hasta el 10 de abril. Todas las obras están listas para quienes deseen llevárselas para sus colecciones particulares.

Quienes vieron cómo trabajaba tuvieron reacciones distintas, unos hacían muchas preguntas, otros decían que les ha encantado, pero todos coincidieron en algo: este tipo de trabajo es diferente...Shirma Guayasamín, artista

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