Jóvenes movilizados, políticos acusados, un presidente ambiguo y una asociación en acción de defensa. Ese es el escenario que provocó la matanza en una secundaria de Parkland, Florida, la semana anterior.

Durante los últimos días, estudiantes de la secundaria Marjory Stoneman Douglas, donde murieron 17 personas, se han movilizado y acudido a debates, medios e instituciones gubernamentales para pedir una solución a la violencia provocada por las armas.

En ese contexto nació la campaña #NeverAgain (Nunca más), que busca poner más presión en los legisladores y en el Gobierno para que tomen medidas efectivas.

Fue creada por Cameron Kasky, de 17 años, quien sobrevivió al atentado en Parkland y dos días después hizo el hashtag pidiendo a sus compañeros que lo volvieran tendencia.

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Desde entonces ha salido en noticiarios y confrontado a senadores como el republicano Marco Rubio, al que pidió no recibir nunca más donaciones de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), defensora del derecho a comprar armas y un actor político relevante en el país.

Él junto con otros compañeros como Delaney Tarr (17 años), David Hogg (17) y Emma González (18) –los principales– han organizado marchas, caravanas, actos de protesta en edificios públicos y en varias ciudades. Se han vuelto la voz desafiante que quiere imponer un debate real sobre el control a la venta de armas.

Estos adolescentes nacieron en un mundo donde los tiroteos masivos son una amenaza real, crecieron haciendo simulacros para prepararse ante ellos y están hartos de la inacción ante esta epidemia, dicen expertos.

“Son lo suficientemente jóvenes para ser percibidos como víctimas inocentes, pero lo suficientemente mayores como para poder hablar por sí mismos”, resume Frank McAndrew, profesor de Psicología en la Universidad Knox en Illinois, quien agrega: “Están expresando shock, rabia, tristeza y todo un rango de emociones inocentes y crudas, libres de fines partidistas”.

Kei Kawashima-Ginsberg, de Circle, un centro que investiga la participación civil y política de los jóvenes, comentó a BBC Mundo que los jóvenes están usando muy bien el impulso para cambiar la discusión.

Aún es temprano para saber si este naciente movimiento podrá lograr que se impongan restricciones a la venta de armas –protegida por la NRA–, pero sí ha levantado una discusión no antes vista ni en Florida ni en el país.

“Lo hacemos para que los legisladores hagan un cambio, que nos tomen en serio”, dijo Tarr en el Parlamento de Florida esta semana.

Ahora los llamados “chicos de Parkland” organizan la Marcha por nuestras vidas el 24 de marzo en Washington, y ya suma donaciones de artistas como George Clooney, Oprah Winfrey y Steven Spielberg. Estos jóvenes pasaron en un mes de ser víctimas a activistas.

En tanto, en todo el país surgen otros movimientos escolares de apoyo a Parkland, como Student Walkout Against Gun Violence (Huelga de los estudiantes contra la violencia armada), que organiza protestas contra las armas bajo el usuario @studentswalkout. (I)

Nos sentimos abandonados (...). Hemos llegado a un punto en que o están con nosotros o contra nosotros (...). Nos necesitamos unos a otros, y si no estamos juntos, los republicanos, la Asociación Nacional del Rifle (NRA) y el asesino Nikolas Cruz ganarán”.Cameron Kasky, Estudiante