El hombre que fue encontrado sin vida en el asiento posterior de un taxi en Cuenca murió por una intoxicación química aguda, según los resultados del examen de necropsia.

Según el fiscal provincial, Adrián Rojas, Héctor Reinoso Matute tenía en su sangre una mezcla de alcohol, bebida energizante y antibióticos. El carro en el que se lo halló estaba parqueado en los exteriores del hospital del Seguro Social, en el norte de Cuenca.

Un guardia de seguridad informal contó que al acercarse y notar algo extraño en el hombre llamó a los paramédicos, pero luego, al abrir la puerta, se notó que las piernas de este hombre de 54 años estaban amarradas con una soga.

Esta versión fue corroborada por Juan Ruales, jefe de la Dinased en Azuay, quien añadió que otra evidencia ubicada fueron manchas de sangre en el interior.

La Fiscalía del Azuay aún no determina si se trata de un suicidio o un homicidio. En los próximos 15 días se espera tener los resultados de un nuevo examen.

Un dato particular es que el vehículo no fue forzado y las “cosas se encontraron intactas”, según el fiscal Rojas.

Bolívar Sucuzhañay, presidente de la Unión de Taxistas del Azuay, se mostró preocupado por esta misteriosa muerte, pero hasta las 16:30 de ayer ningún funcionario confirmó si el fallecido era el dueño del taxi o un pasajero. Tampoco indicaron a quién pertenece el vehículo.

En lo que va del año esta es la tercera muerte misteriosa en Cuenca, el 17 de enero una pareja fue encontrada muerta en el interior de su domicilio y el 28 se encontró un cadáver en la cdla Jaime Roldós. (I)