Washington Prado Álava, alias Gerald, detenido en Colombia por manejar una importante red de narcotráfico desde Ecuador, se coló en la lista de las FARC que entraría a beneficiarse con la amnistía.

El nombre de este ecuatoriano, conocido como el Pablo Escobar de Ecuador, saltó en estos días en los diarios colombianos, que revelaron que en la lista enviada por las FARC como parte del proceso de la paz había 25 narcos. Allí consta Gerald.

Esos postulantes han sido objetados por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.

De 35 años, Gerald fue capturado este año por la Policía colombiana por petición del Gobierno de Estados Unidos, que lo considera un capo que intentaba controlar todas las etapas del tráfico de drogas.

Los agentes colombianos contactaron a la Policía de Ecuador para vigilar a Prado e intentar que este vuelva a cruzar a Colombia para su captura. Así, una atractiva oficial encubierta enviada a Ecuador se acercó al capo y logró que este pasara hacia Colombia para su captura.

Gerald, según el diario colombiano El Tiempo, ha aludido que es un simple guerrillero y que esa condición se comprueba por la “certificación de vinculación con las FARC-EP por parte de Gustavo González”. Este último era el poderoso exjefe de la columna Daniel Aldana de las FARC, que en el mundo del crimen era conocido como Rambo.

Los líderes de la guerrilla no explicaron cómo es que esas personas están en la lista, pero el embajador estadounidense en Colombia, Kevin Whitaker, dijo a medios locales que traficantes presos pagaron hasta 5’000.000 de dólares para ser incluidos en la lista de las FARC. No reveló cómo obtuvo esa información. Pero dijo que el Gobierno estadounidense investigará si algún líder de la guerrilla vendió plazas en la lista, un delito que podría ser punible si fuera cometido después de la firma del acuerdo de paz, citó la agencia AP.

El exjefe guerrillero conocido como Mauricio Jaramillo, quien fue el encargado de armar la lista, negó haber vendido plazas, aunque admitió que se cometieron errores y que algunos delincuentes pueden habérselas ingeniado para terminar en ella. (I)