“Prefiero regalar las papas a la gente pobre que ir a vender en $ 2 e incluso a $ 1. Ese precio no cubre ni siquiera el costo del flete, saco de lona y peón para cosechar, porque solo eso me cuesta $ 2,50 cada quintal”, asegura Juana Villacrés, del caserío El Empalme, en el cantón Quero, quien indica que esos precios ofrecen por la variedad pusa, que junto a la papa única se utilizan para papas fritas.