El valor de los indicadores, de los porcentajes o de las estadísticas es crucial para tomar decisiones, ya que a través de estos podemos conocer mejor a una población. La generación y difusión de estos valores debe ser una de las tareas más transparentes de un Estado. Esto es algo en lo que se debe mejorar aún en nuestro país. Un ejemplo:

Durante estos días se han publicado los resultados de las pruebas Ser Bachiller. Varias publicaciones tienen una especie de ranking, basado en los promedios (o promedios ajustados) de cada institución. En primer lugar, hacer un ranking basado en el resultado de esta prueba es totalmente incorrecto, y en esto algunos medios de comunicación deberían asesorarse. Esta prueba es el final de todo un proceso educativo que dura varios años. Decir que una institución es mejor que otra, solamente por estos resultados, es erróneo. Lo que sí llama la atención con respecto a los resultados de esta prueba es que si nos basamos en el promedio sin ajuste, la predominancia de mejores puntajes está en las instituciones privadas. En cambio, si nos basamos en el promedio ajustado, la predominancia es de instituciones públicas. Es verdad que el promedio debe ajustarse tomando en cuenta algunos factores, pero si el ajuste está bien hecho, ¿por qué hay tantos estudiantes de instituciones públicas que no alcanzan el puntaje para ingresar a la universidad? El mismo análisis podríamos hacer acerca de los indicadores de empleo, pobreza, y algunos más. ¿Estos indicadores reflejan la realidad?, al parecer los números que se generan son solo eso: números. Con este tipo de indicadores es difícil tomar decisiones técnicas que beneficien a la mayoría.

Una de las soluciones sería que en la construcción de las metodologías para los cálculos se incluya a la sociedad civil, representada por la academia, centros de investigación, instituciones relacionadas como los colegios profesionales o cámaras de comercio. El diálogo debería empezar desde este ámbito también.(O)

Christian Antonio Pavón Brito,
Ingeniero mecánico, catedrático; Durán