Luego de 38 días de mantenerse privado de su libertad, Carlos López, médico quiteño que fue sentenciado a un año de cárcel por el delito de negativa de atención a un paciente, fue declarado inocente por un Tribunal de la Corte Nacional de Justicia.

Durante la reinstalación de la audiencia, los jueces aceptaron en parte el recurso extraordinario de revisión a la sentencia, la cual había sido ratificada en tres instancias anteriores. El viernes último, Juan Pablo Albán, defensa de López, justificó el recurso presentado basado a dos incisos del artículo 360 del Código de Procedimiento Penal.

El inciso tercero del referido articulado que habla de que a través de prueba nueva se acreditará que la sentencia ha sido dictada con documentos o testigos falsos o informes judiciales maliciosos; y el inciso cuarto del artículo 360 que dice que se demostrará que el sentenciado no es responsable del delito por el que se le condenó.

En las afueras de las Corte Nacional, amigos y familiares del sentenciado realizaron, desde el viernes pasado, un plantón para exigir justicia en el caso.

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Vulcanóloga francesa trabajaba en Quito

El caso inició cuando la francesa Charlotte Mazoyer, el 12 de septiembre del 2009, recibió un disparo cuando delincuentes la asaltaron en el sector de Guápulo, al oriente de Quito. Tras el hecho la ciudadana fue trasladada a una clínica donde falleció, supuestamente, por no haberle prestado la atención necesaria para la emergencia.

El juez ponente del Tribunal, Marco Jurado, en la lectura de su resolución indicó que al no justificar la defensa del médico el inciso tercero del artículo 360 no se aceptó el alegato; pero en lo que se refería al inciso cuarto, el Tribunal aceptaba, de forma unánime, que se había demostrado que en el caso "solo puede ser responsable del tipo (delito) el responsable del centro de salud".

Albán recibió con satisfacción la resolución, pues, dijo, se ha hecho justicia con una persona inocente que lo único que hizo fue intentar salvar la vida de la víctima. Aspira a que esta decisión judicial sea el anuncio de que en adelante los actos médicos, que son actos legítimos, "no van a ser criminalizados".

El defensor de la familia Mazoyer, Emiliano Donoso, criticó la resolución explicando que los jueces han determinado que el procesado es inocente sin analizar si dejó de hacer dentro de su responsabilidad, sino simplemente le están declarando inocente porque no era el responsable del centro médico en el que se dio el fallecimiento.

Donoso sostiene que en este caso existieron presiones externas y por ello analizan qué recursos les quedan localmente para interponerlos. Al ser la víctima de origen francés, explicó, se busca la posibilidad de demandar la falta de justicia en tribunales europeos.

"Cuando el presidente (Rafael Correa) dijo que el doctor López era un buen profesional y que probablemente le indultaría, las cartas estaban echadas. Otra vez se metió las manos a la justicia y lo lamentable es que nunca sabremos si la justicia hizo su trabajo, porque siempre tendremos la duda de que alguien le metió la mano", dijo Donoso.

Según la esposa de López, la también médico Amira Herdoíza, este caso lo que reveló es que existe una brecha muy grande en lo que es la relación de la administración de justicia con el área médica. "Criminalizar la práctica médica nos preocupó, porque generaba una dificultad en lo que es una relación de confianza entre el paciente y el médico".

López aún no recibía la autorización para quedar en libertad. Desde su detención, el 12 de enero pasado, el cirujano se encontraba internado en la Cárcel 4, al norte de la ciudad. (I)