Los gritos de “Fuera, Correa, fuera”, “Abajo el bajo costo de la leche”, “Abajo el bombardeo de las nubes”, “Vivan los pequeños ganaderos” y “Fuera los chinos” retumbaron ayer en las calles céntricas de Latacunga con el paso de cientos de integrantes del Movimiento Indígena de Cotopaxi (MIC).

La protesta mezcló los pedidos de los campesinos que dicen estar afectados por las políticas agrícolas del régimen y las muestras de apoyo a la nacionalidad shuar que reclama por la presencia de las mineras en sus territorios.

Leonidas Iza, presidente del MIC, dijo que algunos de los problemas que enfrentan los agricultores son el bajo precio del litro de leche, la sequía –que la atribuyen al bombardeo a las nubes en las plantaciones brocoleras– y el alto costo de los intereses a los créditos de entidades financieras.

Espíritu Sangovalín, dirigente de Pujilí, puntualizó que por el litro de leche antes les pagaban entre $ 0,35 y $ 0,38, pero que ahora les dan $ 0,20 y máximo $ 0,22, valor que no cubre los gastos que hacen ni siquiera para el pasto, y que eso, además de la sequía, está acabando con los agricultores.

La movilización tuvo el apoyo de delegaciones de los movimientos indígenas de Tungurahua y Bolívar; la encabezaban Jorge Herrera, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie); Marlon Vargas, de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae); y Carlos Pérez Guartambel, de la Ecuarunari.

Herrera dijo que la movilización fue el comienzo de otras acciones que continuarán generando por el “descontento del pueblo” a las políticas del Gobierno y que el siguiente año se analizará la posibilidad de hacer un gran levantamiento.

Vargas dijo que su presencia era para esclarecer lo que sucede en Morona Santiago que se encuentra bajo estado de excepción. Desmintió que en Nankintza se estén armando, que se solidarizan con la familia del policía que murió en la zona, pero dijo que hay tres indígenas heridos, niños desaparecidos y desplazados de sus tierras, a consecuencia de la militarización que ordenó el presidente, y denunció que hay dirigentes “perseguidos”. (I)