Con 89 votos a favor y 31 en contra, la Asamblea Nacional aprobó esta tarde la Ley de Fortalecimiento a los Regímenes Especiales de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, un paquete de reformas que, durante su debate, provocó tensiones entre uniformados en servicio activo y pasivo y el Ejecutivo.

Entre las reformas aprobadas están una nueva integración de los consejos directivos del Issfa y del Isspol. Los directores de ambas instituciones serán nominados en una terna por el Gobierno, a através de los Ministerios de Defensa y del Interior.

En el caso de los militares se incorporó la participación de 2 delegados. Del mismo, los policías incluirán a dos representantes de la tropa. También se exige que el nuevo director de cualquiera de esos dos organismos certifique el tercer nivel de educación superior.

Los asambleístas aprobaron el retiro obligatorio a los 20 años de servicio y el voluntario a los 25 años (actualmente es a los 20 años en ambos casos).

Otro de los cambios sustanciales fue la reducción del aporte de los uniformados a su respectivo seguro. Por ejemplo, si actualmente pagan el 23% de su sueldo al Issfa y al Isspol, cuando entre en vigencia el texto aportarán el 11,45%. El Estado, que contribuye con el 26%, ahora deberá hacerlo con el 9,15%.

Marllely Vásconez (AP), presidenta de la Comisión de los Trabajadores, destacó que con esta distribución de aportaciones, tanto los militares como los policías mejorarán sus ingresos y tendrán garantizada su seguridad social. 

El pleno aprobó también que la unificación del seguro de vida en $ 50 mil para oficiales y tropa, por igual, sin las distinciones que existen en la actualidad.

Durante el debate, la legisladora Betty Carrillo (AP) insultó a su colega de oposición Ramiro Aguilar, a quien llamó “mamarracho”. Más allá de ese incidente, ni en el interior y ni en los exteriores de la Asamblea hubo fricciones entre manifestantes. 

La sesión del pleno se intaló a las 09:00 y concluyó cerca de las 14:00. En las afueras del recinto legislativo, unos 30 militares en servicio pasivo protestaron por las reformas, mientras unos 100 simpatizantes del gobierno (entre los que también había miliares retirados) las apoyaban. (I)