Aunque la revolución agraria es un eje del proyecto político del actual Gobierno, para la Coordinadora de Movimientos Sociales es una “deuda” que hasta ahora no se salda.

César Cabrera, asambleísta nacional alterno de Alianza PAIS (AP) e integrante de la Coordinadora, considera que en el país no solo hay un problema de acceso inequitativo a la tierra, sino de falta de infraestructura para cubrir el déficit de riego y la falta de insumos para producir semillas propias con mejoramiento genético.

“Hasta ahorita seguimos dependiendo de las empresas privadas para la producción de semillas como arroz, maíz y otras especies o de la importación, y eso genera problemas”, cuestiona.

Sin querer pronunciarse sobre la Ley de Semillas que se discute en la Asamblea, Rodrigo Collaguazo también coincidió en que en el tema agrario existe una deuda y agregó, además, otros dos puntos álgidos con el Gobierno: la explotación del Yasuní (ellos pidieron que haya veedurías y se declararon en movilización social) y las enmiendas constitucionales, en que no existió acuerdo en los cambios para los trabajadores del sector público. (I)