La sentencia de 40 años para Segundo P. y Eduardo D. por el asesinato, con agravantes, de las argentinas María José Coni y Marina Menegazzo ha generado varias reacciones.

La condena, dictada el miércoles pasado por los jueces Pedro Ordóñez (presidente) y Andón Monroy y Milton Pozo Izquierdo, es considerada excesiva y drástica por Joselito Argüello, abogado defensor de Eduardo D., quien es conocido en Montañita como el Rojo.

Sus familiares, en los exteriores de la Corte Provincial mostraron su dolor ante la sentencia y su defensa asegura que apelará. “Es preferible que quede como un ejemplo, gente ecuatoriana no ayudar a un extranjero, miren en qué situación estamos nosotros”, dijo indignada Flor Rodríguez, prima del sentenciado.

“Somos gente humilde, es una injusticia, dónde están los derechos humanos”, recalcó.

Rodríguez presenció la audiencia y acompañó a los familiares directos del Rojo, quienes criticaron la toma de fotos de abogados de la familia de las ciudadanas argentinas con la fiscal María Coloma.

Ayer, por Twitter, la Fiscalía dijo que “se presume la participación de otras personas en el asesinato a las dos turistas” y refiere que en las pruebas de ADN se encontraron fluidos que no corresponden a los dos sentenciados, aunque también detalla que los sentenciados “participaron antes, durante y después de cometer el asesinato”.

Mientras, diario El Sol de la ciudad argentina de Mendoza recoge que los familiares de las jóvenes desean que la justicia ecuatoriana siga investigando el caso. La hermana de María José sostuvo la hipótesis de la red de trata. “Para mí, las han querido sacar del país y algo se les complicó. Puede que lo que les dieron no les hizo el mismo efecto a ambas, o una se quiso defender. Pienso que hay un montón de personas más implicadas”, sostuvo.

Jorge Coni, padre de María José, ha señalado que los dos detenidos no son los organizadores porque no tienen los medios ni la capacidad intelectual para hacerlo. “Como es un tema de trata, tiene que haber gente mucho más importante involucrada”, dijo a El Sol.

En tanto, los habitantes de Montañita, balneario de la provincia de Santa Elena en donde se registró el doble asesinato, esperan que la situación mejore para el poblado. Luego de la noticia del hallazgo de los cuerpos y que se conociera que Segundo P. era guardia en la comunidad, Montañita, que fue intervenida por la Policía, ha registrado una clara baja de visitantes. (I)