Laura es catalana. Cuatro años atrás llegó al Ecuador a vivir y desde hace un buen tiempo le ronda por la cabeza la idea de compartir sus experiencias como viajera, hablar su idioma nativo y, tal vez, aprender uno nuevo.

¿Pero dónde?

Junto con su novio, el ecuatoriano Sebastián Yépez, abrió La Bohème hace unas semanas. Se trata de un restaurante nocturno ubicado en el barrio Centenario, al sur de Guayaquil. El propósito es que en el sitio, cada viernes, puedan converger extranjeros, ecuatorianos, idiomas, culturas, experiencias de viajes y, por supuesto, comida.

El 17 de junio por la noche Laura conversa en catalán con Jorge Terán, un políglota guayaquileño de 24 años de edad. Él domina el español, catalán, inglés y japonés, este último idioma enseña en una universidad local. "Es muy interesante que empiecen a abrirse este tipo de eventos. Es difícil en Guayaquil encontrar personas que dominen diversos idiomas, más allá del inglés", dice este joven, quien -a modo de oración- pide entre risas: "Ojalá viniera alguien de Japón para practicar japonés".

Publicidad

Desde el 10 de junio se abrió la temática "Language change (intercambio de idiomas)" en La Bohème. Ahí se ofrecen crepes (dulce) y gallettes (sal) franceses, mientras que entre las bebidas están sus características aguas con frutas naturales.

Laura, de apellido Ruiz, 23 años y oriunda de Cataluña, anhela la llegada mayoritaria de extranjeros al local, para que así los ecuatorianos tengan más opciones de practicar diversos idiomas. En tanto, cuenta Yépez, a la noche del primer evento llegaron extranjeros que se enteraron del mismo a través de couchsurfing, conocida página web dedicada a los viajeros.

"Queremos promover la cultura del viajero. Cuando viajas, abres mucho tu mente", dice Yépez.

Timidez

Al principio, mucha gente está callada y practicar el idioma del otro se vuelve una tarea un poco compleja, pues se piensan las palabras antes de decirlas o, aparentemente, no se sabe qué preguntar. Para esos casos, la mesa de billar y un viejo triciclo lleno de libros instalados en el patio de La Bohème ayudan a relajarse.

Anthony Marinelli, de Boston, Estados Unidos, comparte mesa con ocho ecuatorianos más, entre ellos su esposa, la ecuatoriana Alexandra Aráuz.

Ahí los únicos que se conocen son esta pareja, los demás se fueron sumando convocados por Language change.

Publicidad

"Es la primera vez que vengo -dice Marinelli en español pero con un marcado acento inglés-. Me gusta porque me ayuda a hablar mejor español pero también ayudo a otros a practicar inglés y a la vez recuerdo mi idioma".

Este estadounidense, de 31 años de edad y que suelta palabras muy guayacas como chévere y chuta, y la frase "es un relajo", tampoco quiere limitarse a hablar estos dos idiomas. Espera que en el Language change pueda aprender italiano, ya que es su ascendencia.

Intercambio de idiomas en el mundo

El propósito de compartir entre extranjeros para aprender o practicar idiomas es una tendencia en varias ciudades del mundo. Hay actividades en Barcelona, Buenos Aires, Lima, Melbourne, Montreal, París, Génova, Wellington y la lista sigue.

De la capital argentina surgió Mundo Lingo, un encuentro políglota que se realiza tres días a la semana en distintos bares. Se replicó en ciudades europeas, norteamericanas y oceánicas. Ahí, la temática es particular: al entrar en el bar, a los participantes se les entregan stickers de banderas para que las peguen en las camisas o en el brazo. La primera bandera de arriba hacia abajo indica la lengua materna, mientras que las siguientes dan a conocer el idioma que el participante quiere practicar.

En couchsurfing.com se postean diferentes eventos para reunir a extranjeros. 

Lo que debes saber para participar

Cuándo y dónde

El Language change se realiza todos los viernes en La Bohème, local ubicado en Rosa Borja de Icaza y El Oro, frente al paradero de la Metrovía.

Horario

Desde las 19:00 hasta las 23:00.

Platos

En el local se ofrecen crepes desde $ 3 y gallettes desde $ 4. (I)