Ante el anuncio del Gobierno de incluir en la nueva reforma laboral la figura denominada 'paro parcial' para empresas en crisis, el presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, Pablo Arosemena, dijo esta mañana que esta flexibilidad es solo una medida parche, porque en el país se presentan dos problemas de empleo.

Uno de los problemas de empleo que padece el país tiene una connotación estructural (6 de cada 10 carecen de trabajo formal), que no está resuelto; y el otro es coyuntural, en donde el concepto de dar flexibilidad es positivo, pero cree que es tan solo un parche.

"Ningún empresario contrata gente para botar gente, el negocio es crear valor en el largo plazo, tú solo logras eso reteniendo el mejor talento humano, capacitando, invirtiendo, y por eso es importante que las reglas laborales sean flexibles", dijo.

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Según el anuncio del ministro del Trabajo, Leonardo Berrezueta, sobre la nueva reforma que presentará el Gobierno con el carácter de económico-urgente, el 'paro parcial' permitirá que las empresas que hayan bajado sus utilidades estén en crisis o que no cierren definitivamente sino que mantengan su actividad, aunque reducida, hasta el 50%. De la misma forma, se reduciría la jornada laboral.

Para aplicar la figura, la empresa interesada firmaría un convenio con los trabajadores, que deberán estar de acuerdo en que su jornada sea disminuida hasta en un 50% y a quienes se les pagará según las horas trabajadas. Mientras, el pago a la seguridad social se mantendría al 100% del salario, pero lo asume el empleador.

Para el empresario, la figura sería para compañías que estén en crisis, "A qué empresa le va a interesar tener que levantar la mano y asumir una situación de tan grande calamidad, eso no es atractivo", dijo al noticiario de Ecuavisa.

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Tropiezos

Además, existe otro problema que se genera en cuanto al pago de utilidades, enfatizó. "Si tú quieres repartir utilidades, tienes que primero compensar a aquellos trabajadores a los que le has hecho esa reducción, digamos de 8 a 6 horas; pero ahí podría darse la paradoja de que termines pagando por unas horas que nunca fueron trabajadas; no tiene sentido", agregó.

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Arosemena consideró que la situación es complicada porque el Gobierno tampoco tiene recursos para dar subsidios; sin embargo, cree que se requiere mayor confianza para que fluyan los negocios empezando con la eliminación del anticipo de impuesto a la renta y salvaguardias.

Para Arosemena la clave para salir de la crisis económica es la reactivación del comercio. Indicó, además, que el diálogo entre Gobierno, trabajadores y empresarios, el abrir espacios de libre comercio con Estados Unidos para así construir más mercados, tener más capital e inversión, son las opciones para enfrentar la realidad económica del país. (I)