Minutos antes de que el pleno de la Asamblea inicie el segundo debate del proyecto de Ley de Tierras Rurales y Territorios Ancestrales, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) criticó una vez más la iniciativa legal.

Pepe Acacho, asambleísta de Pachakutik (brazo político de la Conaie), manifestó que se acogerán al derecho a la resistencia; y el presidente de la Conaie, Jorge Herrera, indicó que la ley viola los derechos de los pequeños campesinos y garantiza el agronegocio, no existe revolución agraria sino que se está garantizando al monopolio.

“La ley no recoge las propuestas de los sectores campesinos, de los pueblos y nacionalidades, no garantiza la redistribución”, agregó.

En tanto, en el pleno, once representantes de organizaciones indígenas y campesinas afines al oficialismo fueron recibidos en Comisión General para hacer sus observaciones.

Santos Villamar, de la Fenocin, sostuvo que el cuerpo legal es una esperanza para el campesinado para que puedan acceder a un pedazo de tierra y producirla y añadió que necesitan la Reforma Agraria.

El presidente de la Comisión de Soberanía Alimentaria, Miguel Carvajal (AP), sostuvo que la propuesta es producto de un amplio debate, ya que se han receptado 86 observaciones de legisladores, y se hicieron más de 100 reuniones con organizaciones sociales y empresariales, y la participación de 880 organizaciones sociales en la consulta prelegislativa.

La Presidencia de la Asamblea suspendió el debate hasta el próximo martes. Quedó pendiente la intervención de más de 30 inscritos. (I)