El padre Pablo Pilco, que aseguró es hace cinco años párroco de Salasaca, aseguró que la esencia de la celebración de los difuntos en el pueblo indígena de esta comunidad de Pelileo, se mantiene "porque hasta ahora no veo ningún cambio, hasta ahora sigue intacto y la iglesia lo ve muy bien porque es trascendental que se sigan manteniendo las costumbres, lo respetamos y lo valoramos muchísimo".













