El empresario Álvaro Noboa, excandidato presidencial, busca seguir en la política y para ello el exlegislador Freddy Bravo solicitó al Consejo Nacional Electoral (CNE) la requerida clave para iniciar la recolección de firmas de respaldo.

Bravo presentó la petición en junio pasado con el nombre de Partido Político Adelante Ecuatoriano Adelante. Adjuntó los estatutos, la declaración de principios, el logo en colores amarillo, negro y azul.

En sus estatutos determina que es una organización política nacionalista y habla de una ciudadanía inclusiva en educación, salud, medio ambiente, trabajo, empleo, y en un sistema equitativo que se sustente en oportunidades con libertad, con respeto a los derechos humanos y sin corrupción.

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Adelante Ecuatoriano Adelante es parte del eslogan de las campañas hacia la Presidencia emprendidas por Noboa con el Partido Renovador Institucional Acción Nacional (Prian), eliminado del registro electoral tras el último proceso por no llegar al 5% de votos válidos a nivel nacional en las dos últimas elecciones pluripersonales consecutivas, como lo establece el Código de la Democracia.

La petición de clave al CNE es requisito para recoger al menos 173.597 firmas para constituirse en un partido nacional.

Según Bravo, la propuesta tomó de base los planteamientos que formuló en su momento el desaparecido Prian: trabajo, empleo, salud, educación, seguridad jurídica, fortalecimiento y protección del dólar, proteger las relaciones internacionales, con el ingrediente adicional de retomar la institucionalidad, con autonomía de la Asamblea, justicia, el control constitucional y electoral, destacó.

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Los estatutos plantean construir una organización usando al máximo la tecnología, con sedes principales en Guayaquil, Quito, cuatro regionales y una por provincia, y coordinadoras cantonales y parroquiales. Según Bravo, todas las sedes que eran del Prian están intactas y serán parte del nuevo partido.

Estos planes coinciden con el reaparecimiento de Noboa en el plano político, aunque, para Bravo, no es un reaparecimiento, sino la confirmación de que el expresidenciable siempre ha permanecido pendiente de lo que ocurre en el país. (I)