Una pasajera del vuelo 8501 de AirAsia se convirtió el jueves en la primera víctima del accidente cuyo cadáver es devuelto a su familia, uno de los muchos dolorosos reencuentros que quedan por llegar, mientras los equipos de búsqueda luchaban contra el viento y la pesada lluvia para encontrar a las más de 150 personas que siguen desaparecidas.
















