Ayer el sargento J. C. rindió su versión por este caso en la Fiscalía Quinta de Tránsito. Él aseguro que hubo “errores involuntarios en la digitación del parte”, como el nombre de la fallecida y una calle; el tipo de carro y la calificación de la prueba de alcoholemia que, según el documento, fue negativa al dar 0.12 G/L. Esta la hizo un médico de la CTE.














