La comunidad mundial rememora hoy la fiesta de los trabajadores, que une el regocijo por el reconocimiento otorgado a toda actividad fecunda y transformadora, con el aprovechamiento racional de las conquistas legadas por la lucha obrera. La celebración la consagró el Congreso Internacional Socialista de 1889, aunque antes la difundió la Federación de Asociaciones Obreras de Estados Unidos y Canadá, en 1884. Es un tributo al trabajo que forja el desarrollo de cualquier nación.










