La mayor parte de Guayaquil se asienta sobre el suelo fangoso del manglar. Y aunque la lucha de esta especie por sobrevivir en el cemento de la ciudad es dura, aún se la puede observar en las riberas del estero Salado y, ahora, en un sector del malecón Simón Bolívar, donde tres pequeñas plantas crecen. Así es su situación, hoy, cuando, se celebra el Día del Manglar.











