Para instalar placas solares en el balcón de su vivienda un hombre contó con el apoyo de vecinos. Debía recoger firmas de ellos y consiguió cerca del 60%. Ese propietario avanzó, colocó los paneles, pero debe retirarlos por decisión de un juez.
La situación se presentó en Gdansk (Polonia). Con la iniciativa, el hombre buscaba ahorrar gastos por concepto de factura de electricidad y, según Noticias Trabajo, lo consiguió: “bajó más de un tercio”.
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El afectado con la decisión judicial dijo que apelará. No está de acuerdo con lo dicho por el juez.
El argumento era que los paneles sustituían unas jardineras pesadas que ya estaban en el balcón, informa el citado medio.
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Tuvo tropiezos para colocar los paneles solares, pero no piensa retirarlos.
Antes de instalar las placas, Krzysztof -así lo identifica Noticias Trabajo- “pidió permiso y le indicaron que necesitaba el respaldo de más de la mitad de los residentes de la comunidad de vecinos”. Eso, como se dijo, lo consiguió.
¿Cómo funcionan los paneles solares en un hogar ecuatoriano?
Además, consignó un informe técnico de un perito en construcción.
Sin embargo, con un tercer requisito no pudo avanzar.
Tras el montaje, “solicitó la validación, pero la cooperativa se negó. Puso en duda la autenticidad y la trazabilidad de las firmas, alegando que no podía verificarse si correspondían a miembros reales o, por ejemplo, a inquilinos o visitantes”, informan en Noticias Trabajo.
Este paso fue el que lo llevó a los tribunales.
Qué instaló en su balcón
Para un par de balcones, el hombre mandó a instalar, hace tres años, un kit comercial.
Detallan que son “dos paneles colocados en la barandilla de una logia acristalada, con sus anclajes y un microinversor que convierte la corriente continua en alterna para uso doméstico”.
Eso ofrecería una potencia de 800 vatios.
Tiempo después pidió un tercer panel y alcanzó los 1,2 kW.
Quiso formalizar el cambio a la distribuidora Energa-Operator, “que sustituyó el contador por uno bidireccional y le otorgó el estatus de prosumer, productor y consumidor a la vez”.
Ante el juez
Tras este paso, vino el problema.
Solicitó la validación, “pero la cooperativa se negó. Puso en duda la autenticidad y la trazabilidad de las firmas, alegando que no podía verificarse si correspondían a miembros reales o, por ejemplo, a inquilinos o visitantes”.
El caso se ventiló en los tribunales y el juez respaldó a
la entidad gestora “al considerar que no había forma de comprobar la veracidad de apoyo de la comunidad de vecinos”.
El juez lo puso en el camino del desmontaje de los paneles solares. El hombre decidió apelar la medida.
Krzysztof , mientras se asesora legalmente, dice, citado en Noticias Trabajo: “No quería crear problemas. Solo buscaba reducir la factura de electricidad”. (I)
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