Sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en el municipio de Iguala, Guerrero (México) hace seis años, las irregularidades del caso e indicios testimoniales y documentales que implican al actual secretario de Seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, la periodista de investigación Anabel Hernández revela datos importantes.

Según Hernández, son seis elementos fundamentales los que la actual Fiscalía General de la República (FGR) han omitido con respecto a García Harfuch, actual Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de la Ciudad de México, quien no ha sido investigado, así lo recoge una columna escrita por ella para el portal DW.

El texto reza:

A través de la Ley Federal de Transparencia, a fines del año pasado obtuve copia de la declaración ministerial del funcionario en el expediente de Ayotzinapa y lo dijo sobre esa noche. Y lo que éste y otros documentos exhiben es la protección negligente, cómplice e injustificada al jefe policiaco que era el titular de la Coordinación Estatal Guerrero de la Policía Federal (PF) cuando esta corporación, junto con militares del 27 Batallón de Infantería, elementos de la PGR, policía estatal, narcotraficantes y algunos municipales, persiguieron, atacaron y asesinaron a tres normalistas y desaparecieron a otros 43, el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.

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Un testigo colaborador de la FGR declaró en febrero de 2020 que cuando García Harfuch era el Coordinador de la PF en Guerrero recibía un pago mensual de 200 mil dólares del grupo criminal Guerreros Unidos, célula del Cartel de los Beltrán Leyva, implicados en los hechos, a cambio de ayuda para traficar droga y protección. También pagaban a los subordinados del jefe policiaco, a mandos militares y a elementos del 27 Batallón.

La información dada sobre García Harfuch por el testigo identificado con el alias de "Juan”, publicada la semana pasada con abundantes detalles por el periódico Reforma, coincide con lo que me indicó otro miembro vinculado al mismo grupo criminal en julio del 2020. Y concuerda con las investigaciones periodísticas independientes que he realizado desde el 2014, las investigaciones del Grupo de expertos enviados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 2015 y 2016, y por las propias sentencias dictadas por tribunales mexicanos y por una corte de Arizona, de que la PF de Guerrero estaba involucrada con el narcotráfico y que participó activamente en la masacre y desaparición.

El 24 de enero, la FGR acaba de informar la detención de Luis Antonio Dorantes, quien era el mando de la Base de la PF en Iguala la noche de la masacre -bajo el mando de García Harfuch-, por su implicación en el caso.

Por su lado, García niega a través de su cuenta de twitter (@OHarfuch), estar inmiscuido en el caso de forma ilegal y asegura que su trabajo es transparente.

“Niego categóricamente cualquier vínculo de hoy y de hace seis o siete años, con cualquier organización delictiva. Lo que hemos trabajado desde que inicié en la Policía Federal y después en la Procuraduría General de Justicia hasta la fecha, creo que los resultado hablan por sí mismos”, sentenció el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.

Dentro de la columna, la periodista incluye el documento dirigo a García Harfuch el 28 de septiembre de 2014 y dirigido a García Harfuch.

“No se puede simular la justicia otra vez. No se puede ocultar el serio y constante boicot que hay contra la investigación. La gente de Genaro García Luna, la gente de Tomás Zerón, gente corrupta de la Policía Federal sigue enquistada en la Fiscalía de Alejandro Gertz Manero”, aseguró este viernes en entrevista con Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado, en su programa Los Periodistas.

Con respecto a las pruebas contra García Harfuch están:

La periodista además es autora del libro “El traidor”, lanzado en 2019, donde expone el diario personal del hijo de “El Mayo” Zambada y al Cártel de Sinaloa. (I)