No es ningún secreto que las gaseosas no son saludables, dado su alto contenido en azúcar. Es una bebida que se ha convertido en parte de la vida diaria de muchas personas, así estableciéndose en un negocio de miles de millones de dólares.

Según un informe publicado en 2019 de la Asociación de Industrias de Bebidas no Alcohólicas (AIBE), los ecuatorianos se toman aproximadamente 884.412 litros de gaseosa anualmente.

Aunque beber un refresco ocasionalmente no tiene consecuencias graves, consumir una o dos gaseosas al día puede eventualmente plantear algunos problemas de salud. Si beber refrescos se ha convertido en parte de su rutina diaria, debe conocer lo que esto puede provocar en su cuerpo:

Problemas dentales

Según un estudio realizado por la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), la mayoría de los refrescos tienen un pH bajo, por lo que son ácidos, y beberlos continuamente tiene efectos directos en el esmalte de los dientes.

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La hidroxiapatita de calcio es un compuesto que endurece el esmalte dental, sin embargo, ésta se disuelve con los ácidos, así que si bebes demasiada soda, tendrás caries.

Diabetes

La diabetes es una enfermedad que se presenta cuando el nivel de glucosa en la sangre, también conocido como azúcar en la sangre, es demasiado alto.

La insulina, una hormona que produce el páncreas, ayuda a que la glucosa de los alimentos ingrese en las células para usarse como energía.

En las gaseosas no solo se usa azúcar para endulzarlas, también se incluye jarabe de maíz de alta fructosa, que no se metaboliza igual al azúcar en el cuerpo, lo que en este caso quiere decir que la producción de insulina no es suficiente.

Siendo la insulina la hormona que participa en el metabolismo de los azúcares, su deficiencia, a la larga, ocasiona diabetes.

Sobrepeso y obesidad

Las sodas tienen muy alto contenido de azúcar: una lata de Coca Cola 355 ml (12 oz) contiene más de 39 gramos de azúcar, 14 gramos más del consumo diario recomendado de la Organización Mundial de la Salud.

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Si solo tomas refresco durante una semana, terminarás consumiendo unas 5000 calorías adicionales a las que hayas ingerido con tus alimentos.

Esto tendrá consecuencias en tu peso. Varios estudios científicos han determinado que el consumo continuo de gaseosas ha causado una epidemia de obesidad en adultos y niños en todo el mundo.

Envejecimiento prematuro

Hay diversos estudios que muestran cómo nuestros estilos de vida y alimentación acortan nuestros telómeros.

Los telómeros son una parte de los cromosomas, que sobre todo sirven para darles estabilidad. Con el paso del tiempo los telómeros son cada vez más cortos y eso es una de las cosas que indican que estamos envejeciendo.

Una investigación publicada en la revista científica Nature, determinó que beber refrescos puede acelerar que nuestros telómeros se acorten: consideren que con cada vaso, envejecen un poquito.

Problemas del corazón

Un estudio de la Universidad de Harvard descubrió que mientras más gaseosas beben las personas, mayor es el riesgo de morir de enfermedades cardíacas.

En comparación con las personas que bebían refrescos con poca frecuencia, las personas que bebían más de dos porciones al día tenían un 31% más de riesgo de muerte por mala salud cardíaca. Cada aumento por ración al día en el consumo de refrescos se asoció con un 10% más de riesgo de muerte relacionada con enfermedades cardíacas, afirma el estudio. (I)