En muchas partes del mundo se ha convertido en una tradición celebrar el Día de los Reyes Magos. Esta celebración tiene su origen en el Nuevo Testamento, donde se detalla que los reyes Melchor, Gaspar y Baltasar viajaron durante la noche desde los confines más remotos de la tierra para traerle regalos a Jesús, a quien reconocían como el Hijo de Dios.

En la biblia además se describe a estos personajes como sabios, cuya sabiduría proviene precisamente del reconocimiento de la divinidad de Jesús. Llegaron de tres lugares diferentes siguiendo la luz de la estrella de Belén, que, según cuentan, estuvo colgada varios días sobre el pesebre donde la Virgen María dio a luz, se indica en una publicación del sitio web Enforex.

Las escrituras tradicionales cuentan que le regalaron mirra, oro e incienso al Niño Jesús, aunque en la actualidad se celebra con otro tipo de obsequios.

El hacer regalos a los niños el día este día, u otras celebraciones, corresponden a la conmemoración de la generosidad que estos magos tuvieron al adorar al Niño Jesús y hacerle regalos tomando en cuenta, señala Aciprensa en una publicación.

Para los cristianos católicos, la celebración de la Epifanía es conocida como el Día de los Reyes Magos, en alusión al reconocimiento que los tres reyes sabios, conocidos como Melchor, Gaspar y Baltazar, realizaron a Jesucristo como el salvador de toda la humanidad.

La fiesta de los Reyes Magos

La Fiesta de los reyes magos o Bajada de reyes se comenzó a celebrar en Oriente en el siglo III y en Occidente se la adoptó en el curso del IV, según Red Católica Mundial (EWTN, por sus siglas en inglés). En la Edad Media, el día de la Epifanía poco a poco pasó a conocerse más como la fiesta de los Reyes Magos.

Se estableció su conmemoración el 6 de enero debido a que ese día se celebraba el nacimiento de Aión, dios patrono de la metrópoli de Alejandría, que al parecer estaba relacionado con el dios sol. También porque desde tiempos antiguos en Egipto, se celebraba el solsticio de invierno el 6 de enero.

San Eusebio de Cesarea y San Jerónimo en el siglo cuarto, al igual que San Epifanio en el siglo sexto dicen que los reyes arribaron a ver al Niño antes de que Jesús cumpliese los dos años. No obstante, San Agustín (siglos cuarto y quinto) en sus sermones de la Epifanía afirmó que llegaron el día 13 después del nacimiento del Señor. Es decir, el 6 de enero del calendario actual, según cita el artículo. (I)