En Rusia, los trabajadores con alto riesgo de contagiarse de coronavirus empezaron a recibir la vacuna Sputnik V, que tendría un 95 % de efectividad, en nuevos centros de vacunación abiertos en Moscú, se indica en una publicación del sitio web Semana.

En total, solo en Moscú se han abierto 70 centros de vacunación, inicialmente para trabajadores sociales, personal médico y maestros.

“Se puede vacunar a los ciudadanos de los principales grupos de riesgo que, por sus actividades profesionales, están en contacto con muchas personas”, dijeron las autoridades.

El sábado pasado, las autoridades sanitarias dijeron que durante esta primera fase de vacunación en Moscú, la vacuna no se administraría a trabajadores mayores de 60 años, personas con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas o en período de lactancia.

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Pero no todos muestran interés por recibir la vacuna, principalmente porque existe la condición de que no se podrá consumir alcohol por 42 días después de haberla recibido.

“Los vacunados deben evitar los lugares públicos y reducir la ingesta de medicamentos y alcohol, que podrían inhibir el sistema inmunológico, dentro de los primeros 42 días” después de haberse aplicado la primera de las dos dosis, manifestó la viceprimera ministra rusa, Tatiana Golíkova.

“He visto y vivido lo que puede hacer este virus y por responsabilidad creo que hay que vacunarse”, señala Galina T. Shaligina, cardióloga de 48 años, quien ya ha recibido la primera de las dos dosis necesarias de la Sputnik V.

Serguéi Sobyanin, alcalde de Moscú y uno de los hombres más cercanos a al presidente de Rusia, Vladimir Putin Putin, aseguró que durante las primeras horas se registraron más de 5.000 personas para recibir la inyección. Su equipo afirma que han apartado 130 millones de dólares de su presupuesto para la campaña de vacunación, se indica en una publicación de diario El País.

Incluso antes de que comenzaran los ensayos clínicos a gran escala, Rusia fue uno de los primeros países en anunciar el desarrollo de una vacuna, denominada Sputnik V por el satélite soviético, en agosto.

Actualmente la vacuna está en la tercera y última fase de ensayos clínicos en los que participan 40.000 voluntarios.

El mes pasado, sus creadores informaron que la tasa de eficacia de su vacuna es del 95%, según los resultados provisionales, y que tiene ventajas sobre otras porque sería más barata y fácil de transportar.

Esta vacuna es administrada en dos dosis con 21 días de diferencia, es de tipo “vector viral” y utiliza dos adenovirus humanos. Será gratuita para los ciudadanos rusos y se administrará voluntariamente.

Rusia es el cuarto país del mundo con mayor número de casos (2,4 millones) y el virus se está propagando a un ritmo récord en esta segunda ola. (I)