Con el paso de los años, los signos de la edad invaden nuestra cara, quién diría que con tan solo dos ingredientes naturales, podemos eliminar esas molestas arrugas y retrasar el envejecimiento prematuro.

Los ingredientes son fáciles de conseguir y muy económicos. Con una cucharada de harina de trigo y tres cucharadas de leche mezcladas en un recipiente, crearemos una mascarilla casera eficaz.

La leche se utiliza en la elaboración de numerosos cosméticos como jabones, suavizantes, geles y cremas, porque contiene hidratos de carbono, grasas, altos niveles en ácido láctico y proteínas que la convierten en un excelente hidratante cutáneo. Según indica el portal de la Clínica Menorca, las proteínas de la leche favorecen la generación de colágeno, fundamental para disminuir la aparición de arrugas y líneas de expresión.

Modo de uso:

Antes de aplicarla sobre tu rostro deberás tenerlo limpio. Debes lavar y secar tu cara como de costumbre y luego con ayuda de una brocha o tus dedos podrás aplicar el tratamiento. Mientras esparzas la mezcla procura realizar suaves movimientos circulares.

Espera que actué de 20 a 25 minutos y finalmente enjuaga con agua tibia. (E)