Yulia Garzón de Carriel

La corona que Dios nos dio

Hace seis años lanzó una página en Facebook llamada Amo mis Rizos by Yuyi, en la que acumula más de 366.000 seguidores. Luego se abrió paso en YouTube e Instagram. “Cuando empecé, no encontraba alguien que pudiera asesorarnos de cómo manejar nuestro cabello; yo siempre lo amé, pero no sabía cómo cuidarlo”, recuerda Yulia Garzón, más conocida como Yuyi.

En estos canales comparte su experiencia sobre productos, recetas naturales y prácticas para mantener unos rizos llenos de vida, cualquiera que sea su tipo o textura. Sobre todo, dice Yuyi, a contagiar a todas a amarse como son, “tal como Dios nos creó”, agrega, incluyendo nuestra melena, no importa qué tan indomable parezca. “Este es el factor común en cada chica que me deja su comentario: “Yuyi, no sé qué hacer con mi cabello, no me gusta, no lo quiero... Todo cabello es hermoso, solo debemos darnos el tiempo de conocerlo y aceptarlo”.

Estas vivencias también la motivaron a estudiar Estilismo, con lo que atiende desde inicios de este año su propio salón. Está abierto a toda persona que desee recuperar sus rizos naturales, que han pasado procesos de alisados, o simplemente quiere aprender a cuidarlos mejor.

Y para darle mayor visibilidad y seguir concienciando sobre las cabelleras onduladas y afro, Yulia además organiza desde el 2017 el encuentro de rizadas Culry Fest. Empezó como un tipo de reunión entre sus seguidoras para brindarles asesoría personalizada. Hoy convoca a marcas y emprendimientos enfocados al cabello.

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Hay muchos factores para cuidar este tipo de pelo, añade la futura estilista, pero tres son los principales: amarlo y aceptarlo, tal cual, sin querer que se parezca a otro; buscar ayuda profesional, muchas veces solas no podemos hacerlo; y saber usar productos adecuados.

“No será fácil, pero realmente valdrá la pena. Dios nos dará la sabiduría para avanzar. Y en mí encuentran una servidora que les brindará todo el apoyo”.

Mirian Orejuela

Afros: Falta por conocer y valorar

La ‘transición’ es el proceso por el cual un cabello enrulado o afro comienza a desintoxicarse para recuperar su vigor natural después de tratamientos químicos. Mirian Orejuela documentó esta vivencia, desde el 2015, en su perfil de Instagram @afroecuatorianashair. “Cuando empecé, recibí rechazo y burlas, se me trataba de loca y desaliñada”, recuerda. Esto sucede, explica la vloguera, porque el cabello afro se oculta y se rechaza; en parte también no se considera ‘bello’. “Pero si nosotros quienes portamos este tipo de cabello decidimos ocultarlo, ¿quién entonces podría verlo? Es algo que empieza con nuestra comunidad”.

Así lo aprendió ella. Por siete años alisó su cabello, soportando quemaduras en el cuero capilar y perdiendo mechones. “Estaba cansada de cambiar mi textura capilar cada mes, gastar tanto dinero por tratar un cabello que no crecía ni mejoraba, ya no me sentía cómoda con él, quería ser yo misma”. Ahora comparte esta nueva ‘yo’ en sus redes sociales (también YouTube) enseñando no solo a valorar y respetar los rasgos naturales de una persona, sino la etnia y las costumbres detrás de ella.

No obstante, el pelo afro tiene más retos de cuidado que el rizado. A decir de Mirian, en el mercado no hay variedad de productos especializados para esta textura, solo en tiendas virtuales. “He pedido a las tiendas de productos de belleza, a nivel nacional, estudiar el mercado para cubrir estas necesidades, pero me he sentido ignorada”. Aún falta mucho por trabajar en este sentido, enfatiza, incluso a nivel de peluquerías. “Los profesionales en estilismo entienden por tratamiento de hidratación en nuestro pelo a una repolarización química o alisado, cuando no tiene nada que ver”.

Como una alternativa, Miriam ofrece los servicios de corte, definición de rizos y asesoramiento para manejar y cuidar este cabello. También sueña con abrir su propio centro para esta comunidad. Hasta eso, recalca, siempre hidrate su melena por fuera y por dentro, es decir, tomar mucha agua; aléjese de los químicos y el calor que maltratan el pelo; y, finalmente, conozca su cabello, su densidad capilar, volumen, textura y porosidad para emplear productos adecuados.