Ya vino un loco e hizo la locura. Era un extranjero experto en kayaks que al observar la tremenda cascada se le ocurrió subirse a su pequeña embarcación y lanzarse en caída libre en medio de los millones de litros de agua que rugen en cada segundo. “Sobrevivió”, nos cuenta un habitante del sector que atestiguó la hazaña, quien no recuerda de qué país venía aquel desquiciado.

Fue un loquísimo salto de fe en el Salto del Armadillo, paisaje impactante ubicado junto a la población de la Manga del Cura, parroquia San Ramón del Armadillo, cantón El Carmen, provincia de Manabí.

El viaje requiere unas cinco horas desde Guayaquil para adentrarse en este escenario que en estos meses de lluvias invernales se impone por la abundancia del agua en la cascada, lo cual convierte a este atractivo natural en meramente escénico, solo para disfrutarlo desde los puntos en que es posible contemplarlo.

Pero el asunto se vuelve distinto en verano, cuando el nivel del agua baja para formar en la parte inferior una agradable laguna con playa que reúne a las familias para gozar de refrescantes chapuzones.

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En esos meses, el Salto del Armadillo se convierte en un balneario popular que se disfruta con boyas inflables (en alquiler) o pequeñas embarcaciones que llevan los turistas, logrando incluso sentir el golpe del agua que se desploma en los 10 metros de caída libre.

Eso es en verano. Pero ahora nos encontramos con esta maquinaria de estruendo con aguas espumosas rodeadas de vegetación propia de la zona, como árboles de matapalo, cade, laurel y guaba de río. También se reportan avistamientos de conejos, guatusas, armadillos, guantas, cabeza de mate, tigrillos y hasta serpientes.

En la parte superior vemos un puente peatonal que los turistas deben cruzar para llegar a un recinto y al complejo Brisas de las Cascadas, con hamacas, restaurante y hospedaje. Los turistas también llegan para alquilar las boyas, pero primero realizan una estación en un atractivo mirador que apunta a la caída de agua.

Es un buen punto para admirar el estruendoso desplome de líquido y entender que esto es realmente una maravilla.

Cómo llegar: Desde Guayaquil tomar la vía hacia Santo Domingo. Después de Quevedo se avanza hasta el recinto Paraíso La 14. Allí tomar un desvío que apunta hasta la población de la Manga del Cura. La cascada del Salto del Armadillo se localiza a poca distancia, siguiendo un camino lastrado. La zona pertenece a la parroquia San Ramón del Armadillo. Contacto del complejo turístico Brisas de las Cascadas: 099-067-8556.