Hay niños que están buscando todo el tiempo la aventura. Otros, se esconden detrás de las piernas de mamá ni bien ven una cara desconocida. Cada niño tiene su temperamento y pueden sorprender hasta a sus propios padres. A veces gritan, patalean y son tremendamente testarudos, y ahí es cuando los miramos y nos preguntamos... ¿Eso de dónde lo sacó? ¿Lo habrá aprendido de mí?















