Un buen corazón es garantía de felicidad

10 de Febrero, 2019 - 00h02
10 Feb 2019
Un buen corazón es garantía de felicidada
Un buen corazón es garantía de felicidada
10 de Febrero, 2019 - 00h02
10 Feb 2019 - 00:02

Quienes tenemos la suerte de vivir en circunstancias favorables, no solo gozamos de más privilegios sino que también tenemos mayores deberes. Esto significa que, cuando contamos con bastante más de lo necesario para vivir, tenemos también el sagrado deber de contribuir a que los más desfavorecidos tengan por lo menos lo que precisan para sobrevivir.

Ser generosos y contribuir al bienestar de nuestros semejantes tiene grandes ventajas. En efecto, un grupo de científicos de la conducta dedicados a estudiar cómo fortalecer la confianza y seguridad en niños con limitaciones concluyó que “hacer una diferencia positiva en la vida de los demás enriquece el autorrespeto y el deseo de vivir de una persona”.

Está comprobado que cuando los niños ayudan a los más necesitados y ven que contribuyen a mejorar sus circunstancias, se sienten más capaces y más orgullosos de sí mismos.

Al enfatizar lo que ellos pueden aportarles a quienes lo precisan, gozarán de la dicha de ver lo que sus contribuciones significan para quienes las reciban.

Cuando damos con generosidad y por el gusto de contribuir, se activa en nosotros un sentimiento de alegría, propósito y unión muy profundo y gratificante que nos hace sentir realizados y felices. Esto significa que venimos dotados de lo que necesitamos para llevar una vida plena y satisfactoria porque el interés en servir es innato en los seres humanos.

En el proceso de formar a las nuevas generaciones, los padres debemos inculcar en los hijos un nuevo sentido de justicia que no perpetúe la injusticia. No se trata de enseñarles a que den lo que dice la ley para evitar una sanción o a que ayuden a un infeliz para “ganarse el cielo”. La justicia no es cuestión de trueque, es cuestión de amor porque implica compartir lo que hemos tenido el privilegio –generalmente inmerecido– de recibir con quienes más lo necesitan y gozar así de la fortuna de hacer la diferencia en la vida de los otros.

Recordemos que la vida no nos premia por nuestras buenas obras, sino que son nuestras buenas obras las que nos premian. De tal manera que si deseamos que la vida de nuestros hijos esté llena de satisfacciones debemos cultivar su corazón para que ellos sean una bendición en la vida de sus semejantes. (O)

Un buen corazón es garantía de felicidad
Columnistas
2019-02-10T00:02:10-05:00
Ser generosos y contribuir al bienestar de nuestros semejantes tiene grandes ventajas.
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