Es 4 de enero del 2024 y la Unidad de Quemados del hospital Luis Vernaza de Guayaquil no puede recibir un paciente más. “No hay cupo, está lleno todo”. Su capacidad llegó a tope debido a la alta demanda de pacientes con lesiones y quemaduras de gravedad en las últimas dos semanas.
En hospitales y centros médicos de Guayaquil, la demanda de atención médica por quemaduras aumenta para finales e inicios de año debido a la tradición de la quema de años viejos y la utilización de explosivos, además de otros incidentes que regularmente ocurren.
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Gustavo lucha por su vida luego que se prendiera en llamas en la quema de años viejos en Sauces 1
Fernando Quintana, jefe del área de quemados del hospital Luis Vernaza, explicó que la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) exclusiva para quemados está llena con las seis camas ocupadas por pacientes muy graves.
Y que en hospitalización hay once pacientes internados con lesiones entre el 20 % y 30 % del cuerpo. En ese grupo se encuentran una madre con su hija que preparaban la cena de fin de año y tuvieron un percance en la cocina y ambas resultaron con quemaduras en el 20 % al 30 % del cuerpo.
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Quintana lamentó que en esta época hubo muchos incidentes relacionados con quemaduras, como el caso que se viralizó de un joven corriendo envuelto en llamas en Sauces 1 luego de intentar quemar monigotes.
“No le voy a llamar fuegos artificiales, son explosivos y hay que tener cuidado, evitarlos, es un tema de educación, prevención”, insistió el doctor.
Añadió que este caso no lo recibieron ellos, que ya para el 1 de enero quedaban un par de camas disponibles pero que no lo llevaron allí, sino a un hospital privado del norte.
“Hay pacientes que tienen quemaduras que superan el 70 %, allí es muy complicado, hay un riesgo grande de que pueda fallecer”, explicó.
Agregó que en esta unidad solo reciben pacientes “gran quemados”, es decir, presentan quemaduras o lesiones pequeñas a causa de explosión de camaretas. A ellos se los atiende de forma ambulatoria, o sea, regresan a sus casas.
El caso más complejo que tienen en este momento en su unidad es el de un trabajador de una empresa que tuvo un accidente laboral en la última semana del año.
“Este joven estaba soldando cerca de un área donde había combustible. Por no tener sentido común, falta de prudencia, hubo una explosión tremenda y dos personas resultaron con quemaduras, una con el 90 % y el joven que llegó aquí con 85 %.
“Solo logramos recibir a uno, el otro no sabemos dónde lo llevaron, tal vez ya haya fallecido”, lamentó el médico.
El especialista comentó que estos tratamientos son muy largos, de dos a tres meses. Además, quienes están en una UCI de quemados conllevan un costo de 3.000 dólares al día promedio, debido a que se realizan cirugías, tratamientos y medicamentos muy complejos. (I)