Virgilio Arévalo tiene una unidad en la línea 154 de buses urbanos en Guayaquil y la mañana de este lunes, 15 de septiembre, decidió paralizar sus funciones.

Su carro, que recoge a pasajeros desde Monte Sinaí, en el noroeste, y los deja en la terminal terrestre, en el norte de la ciudad, no salió a realizar su recorrido.

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Arévalo sostuvo que la eliminación del subsidio al diésel le ha generado graves afectaciones económicas.

Tengo mi unidad paralizada porque no me alcanza y no es recíproca la utilidad; si con el pasaje que tenemos no me alcanza, ahora peor”, indicó el dueño del bus.

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Agregó que la decisión de no trabajar este lunes la tomó en familia.

“Es por la misma familia que tomé la decisión de no laborar, porque estoy trabajando a pérdida; si con $ 0,30 estoy trabajando a pérdida, imagínese con un diésel a $ 2,80”, expresó el transportista.

Explicó que antes solía llenar el tanque de su unidad con $ 90. Actualmente, afirmó, debe llenar el tanque con $ 170.

“No estamos exigiendo nada, simplemente estamos esperando que el Gobierno focalice el tema del diésel. Nosotros como transportistas tenemos el diésel demasiado caro”, comentó Arévalo.

Rodrigo Pilla es otro transportista que se siente afectado por el alza en el precio de este combustible.

Este lunes optó por no empezar sus funciones en el horario habitual (05:00). En lugar de empezar a trabajar a esa hora, su unidad, perteneciente a la línea 20, arrancó con el recorrido recién a las 07:00.

Hay una gran afectación al sistema de transporte público urbano en Guayaquil. Los que antes llenábamos nuestras unidades con $ 50 ahora debemos invertir $ 85. Esto impacta directamente en la situación económica que ya veníamos arrastrando en el transporte urbano”, expresó Rodrigo.

Tanto él como otros transportistas estuvieron esta mañana en las calles Quito y Venezuela, en el centro de Guayaquil, junto con Christian Sarmiento, directivo de una parte de la transportación de la urbe.

Ellos señalaron que más temprano realizaron un monitoreo de las vías y avenidas principales de la ciudad para verificar que no se registraran disturbios o paralizaciones.

Por ello, algunas unidades de buses empezaron a circular recién entre las 07:00 y 08:00.

Sarmiento informó que al menos un 70 % del transporte público se encuentra operativo este lunes. Sin embargo, un 30 % decidió no trabajar como medida de protesta ante la eliminación del subsidio al diésel.

En la terminal terrestre las instalaciones se encontraban llenas de usuarios que acudieron en busca de buses.

En las calles se observó la circulación de líneas como la 84, 70, 16, 46, 121, 98 y 90.

En sectores del sur, en cambio, pasajeros reportaron demoras en la llegada de unidades. En la entrada de Flor de Bastión se formaron largas filas. (I)