María, con cinco meses de embarazo, acudió la tarde de este martes 3 de marzo de urgencia al Hospital Universitario tras presentar sangrado.
La mujer salió desde su vivienda, en el sector del Fortín, hasta el centro de salud ubicado en el km 23 de la avenida Perimetral, en el noroeste de la ciudad.
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Sin embargo, aseguró que, pese a tratarse de una emergencia, esperó alrededor de una hora y finalmente le informaron que no podían atenderla, por lo que fue derivada al Hospital del Guasmo Sur.
“Vine aquí porque es el hospital que me queda más cerca de mi casa, pero no me atendieron”, manifestó.
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Después de ella, al menos otras dos mujeres embarazadas salieron del hospital tras ser derivadas a otra casa de salud.
Según los testimonios recopilados por este Diario, las explicaciones dadas por el personal médico son diversas.
Britney, por ejemplo, llegó desde el sector de la Juan Montalvo hasta ese centro hospitalario para una consulta de rutina.
Con 39 semanas y media de embarazo, relató que esa tarde le entregaron un documento en el que constaba su derivación al centro de salud de la Martha de Roldós.
Según contó, en su caso le indicaron que no podía dar a luz en ese hospital porque su embarazo no era considerado de riesgo ni presentaba complicaciones.
Este hospital gineco-obstétrico y pediátrico, administrado por el Ministerio de Salud Pública (MSP), atravesó en 2025 varios inconvenientes, entre ellos el fallecimiento de recién nacidos.
El 27 de febrero de 2026, el MSP anunció que se dispuso la no admisión de nuevos pacientes en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital Universitario de Guayaquil.
La cartera de Estado señaló que la medida responde a evaluaciones recientes realizadas por la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (Acess), en las que se estableció la necesidad de efectuar adecuaciones en esa área.
El objetivo es asegurar que el sistema de climatización se ajuste a los protocolos sanitarios y a los estándares de funcionamiento vigentes.
Esta situación fue determinante para que Vone Sánchez tomara la decisión de no dar a luz en ese hospital.
La mujer, con 39 semanas de gestación, llegaba este martes desde Sabanilla, en el cantón Pedro Carbo.
Comentó que fue atendida con normalidad y le realizaron los chequeos correspondientes.
No obstante, señaló que decidió no dar a luz en esa casa de salud ante la situación que atraviesan las salas de UCI para neonatos.
Según relató, aunque la atención en consulta se desarrolla con regularidad, mantiene dudas sobre si es conveniente iniciar allí el trabajo de parto.
“Nos dijeron que están limpiando y haciendo adecuaciones. Por esa razón están derivando a los pacientes a otro lugar. Yo pregunté a los doctores porque en mi caso ya estoy a casi nada de dar a luz”, expresó.
Añadió que no quiere asumir riesgos y que, según le explicaron, continúan brindando consultas, pero cuando se trata de partos las pacientes son trasladadas a otros hospitales. “Yo pregunté para asegurarme”, insistió.
La situación ha generado incertidumbre entre las gestantes, quienes, pese a recibir atención en controles médicos, deben evaluar si acudir a otro establecimiento al momento del parto. (I)