La llegada de clientes a los locales ubicados en los alrededores del Mercado Central se incrementó en el arranque de abril por la demanda de uniformes escolares.

Los negocios dejaron atrás la venta de disfraces o impermeables para enfocarse casi por completo en uniformes, calzado y accesorios para el regreso a clases. En el régimen Costa-Galápagos, el año lectivo 2026-2027 arranca el próximo 4 de mayo de manera progresiva.

Precios asequibles y estrategias de venta

A un mes de esa fecha, en varios locales del centro de la urbe porteña ya se ofrecen uniformes completos desde $ 10, una estrategia para captar a familias con presupuestos ajustados. Este año, dicen comerciantes, se optó por elaborar ciertas prendas con telas más económicas para que se abaraten los conjuntos.

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Gloria Toapanta explicó que en años anteriores en su local, en la calle 10 de Agosto, solía tener dos tipos de uniformes: los económicos con tela sencilla y los de tela gruesa. En 2026 optó por ofrecer solo la primera opción.

“El año pasado me di cuenta de que la gente busca cosa barata, entonces ya este año no traje ninguna opción más cara. Todo se oferta desde $ 10, con tela sencilla, económica y que dure”, comentó.

Venta de uniformes escolares en los alrededores del mercado Central. Foto: Carlos Barros

Los precios en los locales, sin embargo, varían según la calidad y la talla. En la parte frontal de los comercios se exhiben los uniformes de los colegios fiscales y también de ciertos privados.

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Según los vendedores, hay clientes de todo tipo, incluso aquellos que buscan pagar un poco más por calidad.

En los alrededores del Mercado Central se encuentran prendas por separado desde $ 5, corbatas desde $ 2 y medias en ese mismo rango. Las camisas de manga corta en tonos blanco o azul claro están entre las más buscadas, con precios desde $ 5. Asimismo, los pantalones de color azul oscuro y las faldas con tablones en el mismo tono.

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Los zapatos negros, en tallas pequeñas, parten desde los $ 10 y $ 15.

Inversión familiar y expectativas

Byron Mieles, quien vende uniformes y disfraces desde hace más de diez años en la calle Lorenzo de Garaycoa, mencionó que los padres de familia buscan comprar más blusas y camisas que pantalones.

La inversión promedio va desde $ 20 hasta $ 50, incluidos medias y zapatos.

“Si el colegio tiene uniforme de parada, ahí puede llegar a $ 70 el gasto. Hay algunos papitos que si compran el de parada, que está entre $ 40 o $ 45, ya solo compran alguna camisa o las camisetas polo y dicen que usarán los mismos pantalones del año anterior”, comentó.

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Ese fue el caso de Mary Olaya. La madre de familia llegó a uno de estos comercios para cotizar y comprar los uniformes para su hija, que va a octavo de básica. “Ya a ella le toca en este año usar el uniforme de parada con los taquitos. No sabía que era carito, así que le dije que para empezar el año va a tener su uniforme de parada, pero me va a tener que esperar un mes más y le compro otra faldita y camisas, porque no me alcanza”, mencionó.

El presupuesto de Olaya este año es de $ 60 para su hija mayor y de $ 30 para el que ingresa a tercero de básica.

Vicente Gallardo guardó parte del décimo recibido en la quincena de marzo para comprar uniformes y útiles de su hijo, que va a segundo de básica. En uno de los locales de la calle 10 de Agosto adquirió conjuntos para el diario, educación física, medias y hasta mandiles.

“Hay que comprar todo antes de que haya relajo y más gente venga acá al centro. Hay que comprar todo con tiempo y así estar ya más relajado en las semanas cerquita, no estar al apuro”, mencionó.

Comercio informal y proyecciones de ventas

El movimiento de este tipo de indumentaria no solo se concentra en los locales formales. Comerciantes autónomos recorren las calles con cinturones, medias y ropa interior desde $ 2.

La expectativa de ventas está colocada en la quincena de abril. El comerciante César Rizzo dijo que, incluso, espera ver el movimiento durante estos primeros días de abril antes de adquirir un nuevo lote de uniformes.

“Yo me compré la mercadería calculando hasta el 10 o 12 de abril, varias docenas de cada cosa, pero voy a esperar, porque no me quiero quedar con uniformes. El año pasado tuve stock y no salió mucho durante el año”, manifestó. (I)