Personas que han recibido las dos dosis de la vacuna contra el coronavirus contaron a este Diario su experiencia días después de haber sido inmunizadas.

La mayoría coincide en que tuvieron pocos efectos secundarios y que se sienten mucho más seguros, pero siguen cumpliendo los protocolos de bioseguridad para evitar contagiarse con el virus. Algunos incluso viajaron a Estados Unidos para inocularse.

Ellos alientan a la ciudadanía a vacunarse para protegerse de los embates del COVID-19, que ha causado miles de muertes en Guayaquil desde marzo del 2020.

Gustavo Rivadeneira, 56 años, gestor comunitario

Gustavo Rivadeneira, gestor comunitario. Foto: Jorge Guzmán

“Ya recibí las dos dosis, la primera fue la última semana de mayo y 21 días después, en junio, fue la segunda dosis. Específicamente después de la segunda dosis tuve un efecto mínimo, secundario, en la primera dosis ninguno.

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En la segunda dosis fue unos grados de fiebre, pero muy poco, 37,5, lo iba controlando, y subía un poquito, un poquito de dolor de cabeza, algo de dolor en articulaciones, en muñecas, en codos, en rodillas, más o menos equivalente a lo que llamamos un trancazo, pero duró medio día nada más.

Luego de la segunda dosis, al día siguiente tomé una paracetamol que fue una indicación que dan los médicos. De ahí no he sentido ningún inconveniente. Me siento más seguro, sin que eso implique descuidarme, porque mantenemos siempre los mismos protocolos de seguridad, evito aglomeraciones porque hay gente que lastimosamente no está vacunada, uso mi mascarilla siempre en lugares públicos y me cuido bastante.

Pienso que las redes sociales juegan un valor a favor y en contra, no le sacamos el partido positivo a las redes sociales, se las utiliza de una forma negativa. Cuando no existían redes sociales, cuando éramos niños y nos vacunaban igual pasábamos por los mismos efectos, igual teníamos un poquito de fiebre, un ligero malestar y no pasaba nada, solo eran 24 horas después de la vacuna, es exactamente lo mismo ahora.

Es un poco de desconocimiento y lamentablemente el mal uso que se le da a redes sociales, pues circula mucha información negativa hacia las vacunas, mucha información que realmente hace daño a la labor que hace el Gobierno y los gobiernos de todos los países del mundo porque la idea es que todos nos vacunemos o la gran mayoría de la población nos vacunemos para poder reactivar la economía a nivel mundial”.

Hugo Banchón, 67 años, jubilado

Los esposos Hugo Banchón y Gina Párraga se vacunaron contra el COVID-19 en Estados Unidos. Foto: Jorge Guzmán

“Yo la segunda dosis la recibí el 22 de marzo en California. Aquí hubiera sido imposible, quizás recién yo me hubiera podido vacunar. Tuvimos la oportunidad de dar un paseo y aprovechamos, en el tiempo en que nosotros nos vacunamos (en Estados Unidos) aquí recién estaban vacunando a los doctores. Mi esposa todavía no se podría vacunar, así como va no creo que cumpla la meta Guillermo Lasso.

Aquí (barrio del Seguro) tenemos tres puntos de vacunación cerca, y todos están vacíos. Casualmente en la mañana (lunes) fui con mi hija, ella tiene 35 años, para ver si la vacunaban y le dijeron que no, que a mediados de julio. Pero, ¿y si se contagia? Lo que deben hacer es vacunar, hay mucha gente que no se quiere vacunar y dicen que los van a ir a buscar para vacunarlos. Pero así los vayan a buscar no se vacunan.

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No queda otra, si ellos han tenido algún familiar que ha pasado por UCI, que nomás se ideen cómo van a estar ahí, aparte de que hay que ver si en alguna institución pública los cogen o tienen que buscar una privada, para ver diariamente cuánto le cuesta una terapia intensiva.

Ahora mucha gente dice que no (se van a vacunar), que van a poner un chip, que lo van a ubicar en todo lado...”.

Gina Párraga, 53 años, ama de casa

“Yo recibí la segunda dosis el 6 de abril en California. En la segunda dosis sí me dio fiebre y malestar en la noche, y un pequeño dolor en el brazo, pero algo muy suave. Nosotros buscamos, siempre estuvo en la mente de nosotros vacunarnos, ya que tuvimos la oportunidad, bendito sea (Dios) que lo pudimos hacer allá.

Esto de aquí es como que uno estuviera en un barco y se estuviese hundiendo, hay que agarrar lo que haya, la primera tabla de salvación, y no importa que sea Pfizer, que sea la Moderna, que sea Sinovac, cualquiera, hay que agarrar la que haya, las personas que han pasado por COVID, a nosotros gracias a Dios nos dio pero muy leve, pero las personas cuyos familiares han fallecido tienen que recordar la tortuosa época que pasaron ellos. La salvación de nosotros es la vacuna”.

Víctor Hugo Dume, 65 años, jubilado

Víctor Dume, jubilado, recibió las dos dosis de la vacuna contra el coronavirus. Foto: Jorge Guzmán

“Ya tengo las dos dosis de la Pfizer, la última dosis me pusieron el jueves 17, no he tenido mayores reacciones, solo un pequeño dolor del brazo, pero no es gran cosa. Me siento seguro, no confiado, porque uno debe guardar el distanciamiento y protegerse con la mascarilla, que es lo que le va a ayudar al ser humano.

Yo recomiendo a las personas que se vayan a vacunar porque sí hay bastante ausentismo. Es necesario que el ciudadano acuda a vacunarse porque no podemos estar así, para que se reactive la economía del país, que tanto la necesitamos, todos queremos seguir trabajando, hacer nuestras actividades, pero con la vacuna ya la persona se siente protegida.

Yo tuve COVID en marzo, gracias a Dios no me dio tan fuerte, pero igual dos semanas y ya a la tercera estuve bien, en los exámenes me salió negativo...

Yo soy jubilado, pero doy servicios prestados en la empresa donde laboro, sigo activo, tengo fuerza para trabajar...

Es vital que las personas se vacunen, que acudan a vacunarse, para que protejan a sus familias”.

Blanca Flores Torres, 86 años, ama de casa

“Recibí la segunda dosis, me he sentido muy bien, las he recibido en Solca porque yo soy una paciente con una enfermedad catastrófica y en realidad recomiendo a todas las personas, no solamente de mi edad sino en general que acudan a vacunarse, porque debemos ser responsables de todo, porque aún sigue el virus entre nosotros, con muchas variedades y más fuerte.

Blanca Flores Torres recibió las dos dosis de la vacuna contra el COVID-19. Foto: Edison García

Yo recomiendo a todas las personas que aún no están vacunadas que lo hagan porque en realidad es más que todo para nuestra salud”.

Félix Sisalima, de 37 años, Cuerpo de Bomberos de Guayaquil

“La primera dosis me inoculé el 20 de abril, y luego por cuestiones de logística del Ministerio de Salud, me vacuné el 9 de junio la segunda dosis. Yo me desempeño en la Dirección de Ambulancias del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, soy paramédico.

Me contagié en marzo del año pasado, incluso llegué a estar en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), estuve muy grave, por poco y no estoy aquí. Me recuperé, seguí trabajando, cuidándome, y lo que sí hay que enfatizar es que la institución al menos nunca nos abandonó y nunca nos faltaron equipos de bioseguridad. Y hasta el día de hoy, aunque ya tenemos las dos dosis, simplemente continuamos con la bioseguridad, con todos los protocolos, seguimos usando los equipos.

“Hay que seguir cuidándonos, la amenaza está latente y esa es la recomendación a todos los que me preguntan, hay que seguir cuidándonos, por más que estemos vacunados de cierta manera la vacuna nos hace sentir un poco más seguros, pero seguimos con la bioseguridad”.

Ausentismo marcó la jornada de vacunación en Guayaquil este Día del Padre

José Andrés Gutiérrez, 32 años, comunicador social

“Yo me vacuné la primera dosis el 4 de mayo en el punto de vacunación exprés en el parque Samanes. Yo tengo discapacidad.

La segunda la recibí el 2 de junio en el punto de Mucho Lote. Ambas fueron Sinovac. En la segunda tuve síntomas leves, algo de dolor de cabeza, algo de fiebre.

Si tienen chance vacúnense, así se protegen ustedes y a su familia”.

Rodolfo Rivadeneira, 69 años, médico veterinario

“Yo pienso que la vacunación es positiva. Yo he recibido las dos dosis. No tuve efectos secundarios, todo estuvo bien. Es una posición negativa por parte de cierta gente, que muchas veces lo hace por desconocimiento o se dejan llevar por el prójimo y no acuden a vacunarse. Dicen que hay reacciones negativas a la vacuna, pero tengo compañeros que tampoco han tenido problemas.

No me ha dado COVID. Cuando recién comenzó la pandemia, estuve en cuarentena en Quito porque fui a recibir a un sobrino que vino de Inglaterra. Las personas deben ir a vacunarse”. (I)