En el Santuario de Schoenstatt, ubicado en la avenida Juan Tanca Marengo, ya empiezan los preparativos para la tradicional peregrinación que se realizará el sábado 9 de mayo, en vísperas del Día de la Madre.

Este evento, que se realiza desde 1979, se ha consolidado como una de las principales expresiones de fe mariana en la ciudad.

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El padre Eduardo Auza Pesantes, director del movimiento de Schoenstatt en Ecuador, explicó que esta será la edición número 48.

Señaló que la peregrinación se mantiene en la misma fecha porque mayo es el mes dedicado a la Virgen María y coincide con la celebración de las madres.

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Indicó que el objetivo central es manifestar la devoción del pueblo católico a la Virgen. “Expresar como pueblo católico la devoción que le tenemos a la Santísima Virgen María, como madre nuestra, madre de la Iglesia”, afirmó.

Cada año, miles de personas participan en esta jornada. Según Auza, no existe un conteo exacto, pero estiman la asistencia en unas 10.000 personas. Esto se calcula a partir de la distribución de comuniones y materiales durante el evento.

El crecimiento ha sido progresivo. Auza recordó que en sus inicios la convocatoria era menor, pero con el tiempo la peregrinación ha ganado relevancia entre los fieles.

Añadió que muchos asistentes llegan caminando desde distintos sectores de la ciudad.

Cambios en la logística por toque de queda

Debido al toque de queda vigente del 3 al 18 de mayo dentro de una franja horaria de 23:00 a 05:00, la organización modificó la logística habitual.

Las peregrinaciones desde largas distancias quedaron suspendidas y se redujeron a dos puntos principales de salida.

Desde la iglesia María Madre de la Iglesia, en Los Ceibos, los fieles partirán a las 05:30. Mientras que desde la parroquia Nuestra Señora de la Alborada saldrán a las 06:00.

Otros grupos parroquiales se trasladarán en buses. Según el sacerdote, anteriormente algunos fieles caminaban desde la madrugada, incluso desde las 02:00, pero esta dinámica no será posible en esta ocasión.

Programa y lema de la jornada

El programa empezará con confesiones desde las 05:30 en el santuario. A las 07:00 se realizará el rezo del rosario comunitario y a las 08:00 comenzará la misa.

La eucaristía será presidida por el cardenal Luis Gerardo Cabrera, arzobispo de Guayaquil, quien suele encabezar esta celebración. El año anterior no participó por encontrarse en Roma.

El lema de este año es “María, hazme instrumento de paz”. Auza explicó que el mensaje responde al contexto actual de violencia e inseguridad.

“El valor de la paz está lacerado… Necesitamos pedir esa paz, empezando por la paz del corazón”, señaló. Añadió que la intención es que los fieles puedan vivir y transmitir ese mensaje en su entorno.

Jubileos y gracias especiales

La peregrinación también se enmarca en varios jubileos. Entre ellos, los 100 años de la fundación de las Hermanas de María de Schoenstatt.

Por este motivo, el papa León XIV concedió la indulgencia plenaria a quienes visiten estos santuarios cumpliendo las condiciones.

El sacerdote explicó que esta gracia permite a los fieles recibir el perdón de sus pecados y renovar su vida espiritual. Durante la jornada habrá varios sacerdotes disponibles para confesiones.

Además, la actividad se ofrece como acción de gracias por los 70 años de la Arquidiócesis de Guayaquil.

Participación comunitaria y alcance

La participación juvenil tendrá un papel destacado. Cerca de 100 jóvenes colaborarán en la organización, logística y atención a los peregrinos. También acompañarán momentos litúrgicos y la distribución de la comunión.

Los voluntarios llegan desde el día anterior. Realizan una vigilia en el santuario, donde oran por los peregrinos y por la juventud. Según Auza, este espacio fortalece el sentido comunitario del evento.

Niños y seminaristas también participarán en la procesión de ingreso de la imagen de la Virgen. Este año, además, se suman celebraciones por los 50 años del seminario mayor de la arquidiócesis.

Fieles de otras provincias, como Manabí, Santa Elena y Los Ríos, suelen asistir. Sin embargo, el sacerdote indicó que este año podrían adelantar su llegada debido a las restricciones de movilidad.

Tras la misa, los asistentes podrán ingresar al santuario en grupos. El objetivo es que puedan rezar en este “lugar de gracia”, donde se concede la indulgencia plenaria durante este tiempo jubilar.

Auza extendió una invitación a los fieles a participar en esta jornada. “Invito a todos a que puedan venir y acompañarnos a hacer esta oración fuerte para pedir el don de la paz”, expresó.

La peregrinación, añadió, es también un gesto de amor a la “Madre del cielo”. (I)