Los voceadores se ubican con megáfonos en la esquina de 9 de Octubre y Escobedo a toda hora. Están sentados o cerca de los carros que se encargan de hacer las llamadas ‘taxirrutas’ a zonas del norte y sur de Guayaquil, a Durán e incluso a Daule.
Tras el despacho del automotor, los voceadores colocan conos o algún artículo para reservar el espacio a otras unidades que arriban al punto, donde está prohibido estacionar.
Publicidad
Hasta inicios de 2025, este mecanismo de transportación, que ahora incluye hasta furgonetas, se había limitado a calles como la Pío Montúfar y los alrededores del parque Centenario; y, en su mayoría, operaba en las tardes.
En este año, los puntos se multiplicaron y se visibilizan en zonas de alta demanda, como la 9 de Octubre y calles aledañas, a toda hora.
Publicidad
Este servicio informal se ha convertido en una alternativa cotidiana de transporte para quienes se movilizan a distancias largas. Sin embargo, la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) ha reiterado que es una forma de transporte no permitida por la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, a pesar de existir desde hace muchos años en la ciudad.
Puntos de operación identificados
Según transeúntes y algunos conductores que acuden al centro de la urbe, los puntos eran solo un par y en sitios específicos. Se los reconocía porque hasta allá acudían quienes buscaban movilizarse de forma segura a La Puntilla, Durán y la zona de las nuevas urbanizaciones de La Aurora (Daule).
“Si se ve una fila de gente en la acera y por ahí a alguien con un canguro y una libreta en mano, es porque eso es para taxirruta. El boca a boca funciona porque, como se sabe que es algo informal, simplemente la gente se para allí y entre ellos mismos dicen: ‘Sí, sí, aquí es para El Recreo (Durán)’,” dijo el trabajador de un comercio en la calle Pío Montúfar.
En un recorrido de este Diario se contabilizaron al menos nueve puntos en los que vehículos se estacionan para esperar clientes, todos coordinados por una persona. Según usuarios, las ubicaciones pueden superar la docena, pero son cambiantes por la presencia de agentes municipales o de tránsito.
Algunos de los voceadores se ubican en Colón y Lorenzo de Garaicoa, Colón y Seis de Marzo, Pío Montúfar y Sucre, Pío Montúfar y 10 de Agosto, Vélez y García Avilés, 9 de Octubre y Escobedo, 9 de Octubre y García Avilés, Olmedo y Chile, Vélez y Lorenzo de Garaicoa.
Impacto en el espacio público y alta demanda
Este crecimiento ha ido acompañado de desorden en el espacio público, dicen usuarios. En el centro-sur, por ejemplo, se han detectado unidades que operan en doble fila, ocupan veredas y generan congestión vehicular.
“A veces uno se quiere estacionar para esperar a alguien y no falta uno de estos que hacen relajo, y uno tiene que salir corriendo porque hasta se vuelve peligroso”, comentó un conductor.
Aunque no existe autorización para establecer paraderos de este tipo, las taxirrutas continúan operando en múltiples calles del centro, con trayectos que conectan Guayaquil con Durán, La Aurora y sectores de la vía a Daule, respondiendo a una alta demanda de movilidad.
Una usuaria de este tipo de transportación dijo que se siente “más segura” de viajar hasta el sector de La Joya y pagar $ 1,25 o hasta $ 2. “Prefiero ir con más gente, salir de Guayaquil rápido y saber que me voy a ahorrar todo el tema de cambiarme de bus, ir por sitios donde me pueden robar”, mencionó.
Otro usuario dijo que este tipo de servicios se ha multiplicado porque ahora hay más gente que vive en zonas como La Aurora y Samborondón. “Ya resulta poco tener solo uno o dos puntos para irse a La Joya o por allá. Las rutas normales de los buses no llegan hasta donde llegan las taxirrutas”, comentó.
Peticiones de regulación y respuesta de la ATM
Aunque resulta una opción rápida para quienes viven más lejos, conductores y cierto grupo de la ciudadanía aseguran que esto genera ‘desorden’ en vías netamente comerciales. Por ello, piden que se realicen operativos más frecuentes o que existan las sanciones correspondientes a los conductores.
De hecho, este también ha sido un pedido por parte de la transportación urbana. A la autoridad de tránsito se ha solicitado, durante plantones, que se controle al transporte informal.
“Creo que hace falta regulación y orden, porque a veces se caotizan las zonas donde la gente se pone a esperar y se enfilan los carros”, mencionó un ciudadano.
Este Diario está a la espera de una vocería por parte de la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) sobre controles, permisos y puntos que se han identificado donde operan las taxirrutas. (I)