El ingreso de estudiantes se retomó entre filas y acompañamiento de padres y abuelos la mañana de este martes, 5 de mayo, en el centro de Guayaquil, donde familias aguardaban el acceso a una edificación donde durante años operó el San José La Salle formando generaciones y que ahora vuelve a recibir alumnos bajo otra denominación educativa.

Algunos representantes permanecían atentos al avance de los niños hacia los patios, mientras otros se quedaban en los exteriores observando el primer día de clases en un edificio que permaneció sin actividad escolar desde 2023.

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En el acceso principal se realizó el corte de cinta como parte del acto inaugural, con la presencia de autoridades educativas y delegaciones de otros planteles de la red lasallista, quienes acompañaron la reapertura del inmueble donde funcionó la Unidad Educativa San José La Salle.

La infraestructura, ubicada entre Tomás Martínez, Baquerizo Moreno, Escobedo y Mendiburo, retoma funciones con la Unidad Educativa Santo Hermano Miguel, que inicia este periodo con estudiantes de educación básica.

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Entre los asistentes se identificó a padres que indicaron haber esperado la reapertura en este sector para inscribir a sus hijos, en varios casos motivados por vínculos previos con el plantel.

Jhonathan Cuevas señaló que solicitó permiso en su trabajo para acompañar a su hijo en el primer día de clases. “Quería verlo entrar. Yo estudié aquí y lo recuerdo como una de mis mejores etapas”, manifestó. Explicó que el menor, quien ahora cursa sexto de básica, antes asistía a una institución particular en el norte de la ciudad, pero decidió cambiarlo tras la reapertura en el centro.

Autoridades participaron en el corte de cinta para dar inicio al año lectivo este martes. Foto: FERNANDA COBOS LOPEZ

Cuevas agregó que el ingreso de su hijo representa una continuidad familiar en el mismo espacio educativo. “Ahora que lo veo aquí siento orgullo y tengo la esperanza de que él logre muchas cosas”, sostuvo mientras observaba el ingreso del estudiante hacia las aulas.

Otro de los asistentes, Félix Murillo, de 62 años, indicó que llevó a su nieta a cuarto de básica y recordó que años atrás también tuvo a sus hijos en este plantel. “Cuando traje a mis hijos pequeños acá... Y ahora traigo a mi nieta”, expresó al señalar que la decisión responde a la cercanía y a la referencia educativa que mantiene la red.

La jornada se desarrolló con el ingreso progresivo de estudiantes, mientras personal del plantel coordinaba la organización por niveles.

Se constató que el colegio empieza con cerca de 700 alumnos inscritos y 20 aulas habilitadas, en un edificio que fue intervenido en su interior para adecuar espacios, manteniendo su fachada patrimonial.

La visión de las autoridades

La rectora, Carolina Drouet, manifestó que la apertura del plantel responde a un proceso iniciado en septiembre de 2025 y que concluyó con la autorización en diciembre.

“Siento que esta es una misión que sinceramente no me esperaba”, indicó, al explicar que el proyecto le ha permitido conocer nuevas realidades familiares a las que ahora atenderá la institución.

Drouet detalló que el establecimiento cuenta con equipamiento tecnológico en aulas, acceso a internet y espacios como auditorio, capilla y coliseo que forman parte de la operación académica. Confirmó además que la institución dispone de 38 colaboradores entre docentes, personal administrativo y de mantenimiento.

Durante el acto inaugural también intervino el hermano Manuel Schneider, quien señaló que la apertura del plantel representa una opción educativa en el centro de la ciudad.

“Es una nueva oportunidad para muchos niños y jóvenes que buscaban una educación humana y cristiana en esta zona”, expresó.

El edificio, que durante décadas funcionó como colegio en jornada completa, tiene capacidad para albergar a más de mil estudiantes, aunque las autoridades indicaron que el crecimiento será progresivo conforme se consolide la oferta académica. En esta primera etapa, se registra mayor número de alumnos en niveles superiores de básica.

Se informó que el cambio de nombre responde a disposiciones normativas, por lo que se adoptó una denominación vinculada al santo Hermano Miguel.

No obstante, entre los asistentes se constató que el plantel continúa siendo identificado como el antiguo San José La Salle, una referencia que se mantiene entre quienes estuvieron vinculados al lugar.

Por otra parte, la Unidad Educativa San José La Salle sigue sus operaciones en el campus situado en la cdla. Pájaro Azul, en el norte de la urbe. (I)