De su vivienda, en el suroeste de Guayaquil, sale todos los días pasadas las 10:00 hacia el centro. Antes de llegar a la calle Quito, donde suele ubicarse para vender, Luis Paucar se detiene en una bodega a pocas cuadras de esta avenida para sacar las pacas de agua que venderá durante cuatro horas.

En ese sitio ordena las botellas dentro del recipiente de espumafón con el que se movilizará en la vía durante la luz roja del semáforo.

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Desde mediados de marzo, Paucar optó por vender agua debido a las altas temperaturas registradas en la urbe porteña. Dejó la venta de cocadas y dulces para ofrecer el agua embotellada que, dependiendo de la marca, se cotiza desde $ 0,25 hasta $ 1 (en el caso de la mineral).

“El sol, el calor mata, pero a la vez hace que la gente quiera dos o tres botellas, porque se muere de sed”, dijo el vendedor.

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Alertas del Inamhi por altas temperaturas y radiación UV

En los últimos días, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ha advertido de niveles de radiación muy altos en gran parte de la Costa ecuatoriana. Los índices UV se mantienen entre altos y extremadamente altos. Entre las provincias afectadas figuran Guayas, El Oro, Los Ríos, Santa Elena y Santo Domingo.

La entidad ha recomendado no exponerse entre las 10:00 y las 15:00 y usar gafas, bloqueador, gorras y sombrillas. El pronóstico para este martes, 7 de abril, colocaba a Guayas en el nivel 10 (muy alto).

En la advertencia meteorológica emitida a inicios de abril, el Inamhi alertó de altas temperaturas durante el día entre el 1 y el 4 de abril. Para el 7 y el 8 de este mes se estimaba que en Guayaquil se podrían alcanzar entre 32 y 34 grados.

“La gente no se aguanta estar sin agua o una botellita de agua que la refresque en la calle y eso hace que se termine rapidito en días en los que el sol está terrible”, manifestó un vendedor del centro de la urbe, quien ha observado que varios clientes le piden agua helada para colocarla en envases térmicos y así mantenerla fresca.

Juan Rivas también se dedica a esta actividad en el centro. En la última semana, sus ventas pasaron de una paca de 24 botellas a dos. Para Rivas, este número sería superior, pero en las gasolineras se ofrecen dos botellas de litro por $ 1.

“Tratamos siempre de ganarnos platita de la manera más honrada. El calor sí nos juega, porque la gente busca su agüita no solo para tomar, sino para echarse en el cuello y en la cabeza para evitar la insolación”, comentó.

La oferta de bebidas se expande más allá de los semáforos

La oferta, sin embargo, no se limita a los semáforos. Trabajadores de gasolineras en zonas del centro y norte de la ciudad señalaron que, de cada diez usuarios que llegan a cargar combustible en las estaciones, al menos la mitad adquiere las promociones de agua o de bebidas gaseosas.

“Los taxistas y la gente en general preguntan si tienen las promociones de agua de dos por $ 1. La gente lo que quiere es refrescarse rápido y al paso cuando viene para acá”, indicó un colaborador.

En distintos sectores de la ciudad también se observan vendedores que recorren las calles en triciclos o vehículos, especialmente en zonas de alta afluencia. Asimismo, se ha dinamizado la oferta de bebidas isotónicas y agua de coco.

“Todo se vende y uno debe aprovechar cuando hay estas rachas de calor para vender todo lo que la gente puede pedir, el agüita o esas bebidas energizantes, pero bien heladitas”, agregó un comerciante que recorre el sector de la Bahía. (I)