En el área de consulta externa del hospital Bicentenario, las sillas de espera se encontraban con niños dormidos en brazos, madres sosteniendo botellas de agua y padres atentos a cualquier cambio en la respiración de sus hijos.
Tos persistente, congestión y fiebre formaban parte de los cuadros que varias familias comenzaron a enfrentar en estas primeras semanas del regreso a clases en Guayaquil, mientras los centros de salud recibían nuevamente pacientes pediátricos con síntomas respiratorios.
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Madeleine, una niña que regresó hace dos semanas a clases, llegó al hospital acompañada de su madre, Angélica Melo, de 46 años. La menor tenía tos persistente y ya había sido revisada previamente. Según su madre, los médicos le recomendaron nebulizaciones y medicación para una infección.
Angélica explicó que su hija suele enfermarse con facilidad, aunque esta vez la tos apareció pocos días después del retorno escolar. “En la clase sí había personas tosiendo”, comentó la niña mientras esperaba la atención médica.
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Sin embargo, dentro de la familia tampoco descartan que el contagio haya comenzado en casa, ya que la madre presentó síntomas antes que ella.
Aunque mantiene tratamiento médico, las enfermedades respiratorias suelen complicar más el entorno familiar. “A veces se le pasa rápido y otras veces no”, sostuvo al referirse a la recuperación de su hija.
Casos de contagio en guarderías y escuelas
En otra de las áreas de espera, Carolina Landázuri sostenía a su hijo de 5 años, quien había amanecido con tos fuerte y fiebre. El niño asiste a una escuela pública y comenzó con síntomas apenas un día antes de la consulta médica.
La madre explicó que suele actuar rápido cuando alguno de sus hijos presenta cuadros respiratorios. Contó que antes de llegar al hospital aplica hidratación, terapias respiratorias y mantiene observación constante para determinar si el cuadro requiere tratamiento adicional.
Para ella, los cambios de temperatura influyen directamente en la aparición de estas enfermedades, especialmente en niños pequeños que todavía desarrollan sus defensas.
“No puedo encerrarlo en la casa para evitar que le pase algo, porque un día tiene que salir”, manifestó ella.
Marta consideró que estos tipos de cuadros son frecuentes en épocas en las que coinciden lluvias, cambios bruscos de temperatura y contacto constante entre menores en espacios cerrados. Ella desconocía si existían más niños enfermos dentro de la institución educativa.
La situación también golpea a familias cuyos hijos requieren procesos educativos especializados. Giovanna Delgado llegó al hospital con su hijo de 7 años luego que desde la escuela le pidieran acudir a una revisión médica por una tos que no desaparece desde hace aproximadamente quince días.
El menor, quien estudia en una institución municipal especializada para niños con discapacidad, presentaba además dolor de cabeza y dolor de oído. Su madre explicó que primero acudió a un subcentro de salud, donde le recomendaron un antigripal, aunque los síntomas continuaron.
A esto se sumó la aparición de lesiones en las manos del niño, situación que ahora obliga a la familia a buscar atención dermatológica en otro establecimiento médico. “Él asiste a terapias y a la escuela; entonces, esto hace que falte y no esté al cien por ciento en sus actividades”, comentó.
Giovanna indicó que dentro del curso no tiene información sobre otros estudiantes enfermos, aunque reconoció que resulta difícil identificar el origen del contagio.
La mujer relató que también presentó síntomas la semana pasada, entre ellos dolor corporal, tos y molestias en los ojos, aunque logró recuperarse rápidamente. En cambio, en su hijo la recuperación ha sido más lenta.
Cifra de atenciones al alza
En la reciente semana, la Dirección de Salud tuvo un aumento del 18,19 % en las atenciones respiratorias en la red de atención municipal.
Solo del 4 al 10 de mayo hubo 1.457 pacientes con síntomas respiratorios. Del 11 al 17 de mayo, la cifra aumentó a 1.722 casos.
Por ello, la Dirección de Salud tomó medidas como el refuerzo del uso de mascarillas para personal sanitario y pacientes y la agilización de la atención a personas con afecciones respiratorias. (I)