Guayaquil despertó este sábado 21 de febrero con el sonido constante de la lluvia golpeando techos y veredas. La precipitación se extendió por más de doce horas y, cuando empezó el movimiento habitual del centro, el agua ya ocupaba varios cruces.
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Machala, Quito y otros cruces registraron acumulación de agua desde la madrugada, lo que complicó la movilidad en la zona central.


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Guayaquil despertó este sábado 21 de febrero con el sonido constante de la lluvia golpeando techos y veredas. La precipitación se extendió por más de doce horas y, cuando empezó el movimiento habitual del centro, el agua ya ocupaba varios cruces.